Trump intensifica presencia militar en Medio Oriente con nuevo portaviones
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes que un segundo portaviones estadounidense, el USS Gerald Ford, será enviado "muy pronto" a la región de Medio Oriente. Esta decisión se produce en un contexto de crecientes tensiones con Irán, donde Trump ha advertido de consecuencias "traumatizantes" si fracasan las negociaciones diplomáticas sobre el programa nuclear iraní.
Presión militar y diálogos inciertos
Trump había incrementado las amenazas militares contra la república islámica tras la represión de protestas en enero, que según grupos de derechos humanos dejó miles de muertos. Las conversaciones entre ambos países se reanudaron el 6 de febrero en Omán, pero su continuidad sigue siendo incierta. "Hay que alcanzar un acuerdo, de lo contrario será muy traumatizante para Irán", advirtió Trump el jueves, señalando que, en caso de no lograrlo, pasaría a una "fase dos" muy dura.
El USS Abraham Lincoln ya se encuentra desplegado en el Golfo desde enero, y el USS Gerald Ford, previamente utilizado en operaciones en el Caribe, reforzará la presencia naval estadounidense. Trump justificó este movimiento afirmando: "En caso de que no logremos un acuerdo, lo necesitaremos".
Escepticismo internacional y protestas internas
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, expresó en Washington su escepticismo sobre la calidad de cualquier acuerdo con Irán, insistiendo en que debe incluir misiles balísticos y el apoyo iraní a grupos armados en la región. Por su parte, Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), calificó un posible acuerdo sobre inspecciones nucleares como "terriblemente difícil", destacando que Irán se negó en noviembre a permitir inspecciones en sitios bombardeados en junio.
En paralelo, Reza Pahlavi, hijo exiliado del último sah de Irán, llamó a nuevas protestas internacionales y desde hogares iraníes, mientras que en Teherán, residentes gritaron consignas contra el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Según la oenegé HRANA, al menos 7,005 personas han muerto en las protestas de enero, con más de 53,000 detenidos, incluyendo líderes reformistas como Azar Mansouri, liberada bajo fianza el viernes.
Consecuencias y perspectivas futuras
Las autoridades iraníes atribuyen más de 3,000 muertes a "terroristas" pagados por Israel y Estados Unidos, en medio de un clima de represión y desconfianza. Con la llegada del segundo portaviones, la estrategia de Trump parece combinar presión militar con esfuerzos diplomáticos, aunque la incertidumbre persiste sobre los objetivos específicos de Washington y la viabilidad de un acuerdo nuclear duradero.