Trump insta a formación de coalición naval para mantener abierto el Estrecho de Ormuz
En un llamado urgente a la comunidad internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha solicitado a varios países el envío de buques de guerra al Estrecho de Ormuz. El objetivo es garantizar que esta vía marítima crítica permanezca abierta y segura, tras el anuncio del nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, de cerrar el paso. La medida busca prevenir que el estrecho se convierta en una amenaza para el comercio internacional, especialmente el flujo de petróleo.
Detalles del llamado a la acción
A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que países como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido deberían sumarse a una operación naval coordinada con Estados Unidos. En su mensaje, el mandatario estadounidense escribió: "Es de esperar que estas naciones envíen buques a la región para que el estrecho de Ormuz deje de representar un riesgo provocado por una nación completamente descabezada". Esta publicación forma parte de una serie en la que Trump informa sobre el desarrollo de operaciones militares en la región.
Contexto de la crisis y acciones estadounidenses
La situación en el Estrecho de Ormuz se ha agravado en los últimos días, con el cierre de esta vía por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Esta interrupción ha provocado un fuerte aumento en el precio del crudo y ha obligado a varios países del Golfo Pérsico a reducir o suspender temporalmente su producción energética. En respuesta, la administración estadounidense ha tomado medidas drásticas:
- Un ataque militar contra la isla de Jark, considerado el principal centro logístico del petróleo iraní, con más del 90% de las exportaciones petroleras de Irán.
- Bombardeos de precisión a gran escala contra instalaciones militares en la isla, incluyendo almacenes de minas navales y búnkeres de misiles.
- El despliegue de 2,500 marines adicionales hacia la región, que se sumarán a los más de 50,000 efectivos estadounidenses ya presentes en Oriente Próximo.
Trump calificó la operación como "uno de los bombardeos más potentes en la historia de Oriente Próximo" y describió la isla de Jark como la "joya de la corona" del sistema energético iraní. Aseguró que Estados Unidos ha destruido "el 100% de la capacidad militar de Irán", pero advirtió que Teherán aún podría causar interrupciones en la navegación mediante drones, minas navales o misiles de corto alcance.
Respuesta iraní y riesgos regionales
Pese a la presión militar, Irán reiteró este sábado que mantiene el control del Estrecho de Ormuz y advirtió que cualquier intento de tránsito por parte de buques petroleros o comerciales vinculados a Estados Unidos y sus aliados será atacado. Además, milicias proiraníes en Irak han intensificado sus ataques contra bases y objetivos estadounidenses, elevando el riesgo de una expansión del conflicto en toda la región. Trump, por su parte, anunció que Estados Unidos continuará con bombardeos constantes contra posiciones iraníes si considera que la libertad de navegación está amenazada, afirmando: "Mientras tanto, Estados Unidos bombardeará sin cesar la costa y hundirá continuamente barcos iraníes. De una forma u otra, pronto lograremos que el estrecho de Ormuz esté ABIERTO, SEGURO y LIBRE".
La crisis subraya la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz para la economía global y la necesidad de una respuesta coordinada internacional para evitar mayores perturbaciones en el comercio y la seguridad energética.
