Trump rechaza intentos de alto el fuego en guerra con Irán, según fuentes confidenciales
El gobierno del presidente Donald Trump ha rechazado de manera firme los esfuerzos de aliados en Oriente Medio para iniciar negociaciones diplomáticas destinadas a poner fin a la guerra contra Irán, que comenzó hace dos semanas con un ataque aéreo masivo coordinado entre Estados Unidos e Israel. Según tres fuentes familiarizadas con los acontecimientos, esta postura ha dejado estancada cualquier posibilidad de diálogo en el corto plazo.
Irán también endurece su posición
Por su parte, Irán ha descartado cualquier posibilidad de alto el fuego hasta que cesen los ataques estadounidenses e israelíes, según informaron a Reuters dos fuentes iraníes de alto rango. Varios países, incluyendo Omán y Egipto, han intentado mediar en el conflicto, pero hasta ahora sus gestiones no han tenido éxito. La falta de interés por ambas partes sugiere un atrincheramiento para un conflicto prolongado.
La guerra, que se está extendiendo rápidamente, ha causado la muerte de más de 2,000 personas, la mayoría en territorio iraní, y ha provocado la mayor interrupción del suministro de petróleo en la historia moderna. Esto se debe al cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una vía crítica por donde se transporta una quinta parte del crudo mundial, lo que ha disparado los precios del petróleo a nivel global.
Intentos fallidos de mediación
Omán, que había actuado como mediador antes del estallido de la guerra, ha intentado en múltiples ocasiones abrir canales de comunicación, pero la Casa Blanca ha dejado claro que no está interesada. Un alto funcionario de la administración Trump confirmó que el presidente rechazó esos esfuerzos y se centra en continuar la ofensiva militar para debilitar las capacidades de Teherán. "No le interesa eso ahora mismo, y vamos a continuar con la misión sin cesar", declaró el funcionario bajo condición de anonimato.
Durante la primera semana del conflicto, Trump escribió en su plataforma Truth Social que los líderes iraníes estaban tan afectados por los ataques que querían hablar, pero que era "¡demasiado tarde!". Aunque el presidente tiene un historial de cambiar de postura en política exterior sin previo aviso, por ahora parece comprometido con la estrategia militar.
Posturas cada vez más rígidas
El impacto de la guerra en los mercados energéticos ha incrementado significativamente los costos para Estados Unidos, con algunos asesores advirtiendo que el aumento de los precios de la gasolina podría tener un alto costo político para el Partido Republicano, especialmente con las elecciones de mitad de mandato en el horizonte. Sin embargo, otros presionan a Trump para mantener la ofensiva con el objetivo de destruir el programa de misiles iraní y evitar que obtenga un arma nuclear.
Irán, por su lado, ha endurecido su postura. Una tercera fuente iraní de alto rango afirmó que "todo lo que se comunicó anteriormente a través de los canales diplomáticos es irrelevante ahora". El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que controla gran parte de la economía iraní, cree firmemente que perder el control del estrecho de Ormuz significaría perder la guerra, por lo que se opone a cualquier negociación.
En resumen, tanto Washington como Teherán parecen menos dispuestos al diálogo que en los primeros días del conflicto, lo que apunta a una escalada continua y un posible enfrentamiento prolongado con consecuencias globales significativas.
