El Instituto Nacional Electoral (INE) ha emitido una aclaración oficial respecto al contrato que mantiene vigente con la empresa Territorium Life. La institución precisó que dicha relación contractual se limita exclusivamente a la prestación del servicio de la plataforma tecnológica del Centro Virtual INE (CVI), descartando cualquier conexión con los procesos de examen de admisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Esta distinción surge en un contexto donde la Fiscalía de la Ciudad de México investiga presuntas irregularidades en la venta de lugares para dicho examen universitario.
Diferenciación de servicios tecnológicos
El organismo electoral enfatizó que la plataforma tecnológica del CVI está diseñada específicamente para llevar a cabo procesos de capacitación, formación y gestión del aprendizaje dirigidos a su personal y estructuras internas. Estos usos son completamente distintos a la aplicación de exámenes de admisión académica. El INE insistió en que su acuerdo con Territorium Life no guarda ninguna relación con los servicios contratados por otras instituciones educativas, haciendo referencia directa a la situación que enfrenta la UNAM.
La universidad pública ha terminado recientemente su contrato con Territorium Life tras detectar anomalías en su examen de admisión. Asimismo, la Comisión Técnica de la UNAM ha iniciado investigaciones contra la misma empresa para esclarecer las fallas detectadas. Frente a este escenario, el INE busca dejar claro que su operación tecnológica funciona bajo parámetros independientes y sin implicaciones en los casos judiciales o administrativos que afectan a otras entidades.
Vigencia y licitación del acuerdo
El contrato entre el INE y Territorium Life se encuentra activo desde el año 2024. Según informó el instituto, este acuerdo fue resultado de una licitación pública nacional, llevada a cabo bajo los procedimientos aplicables en materia de adquisiciones del Estado mexicano. Durante el proceso de selección, la propuesta presentada por Territorium Life cumplió con todos los requisitos administrativos, legales, técnicos y económicos exigidos por las normas vigentes.
Hasta la fecha, el INE reporta que no se han registrado incumplimientos en la presentación del servicio correspondiente al Centro Virtual INE. La institución mantendrá el seguimiento riguroso del cumplimiento de obligaciones mediante los mecanismos de supervisión y control previstos internamente. Esta garantía de operatividad se presenta como un contrapunto a las dudas surgidas en el sector educativo superior debido a los problemas reportados en otros contextos institucionales.
La aclaración del INE responde a la necesidad de transparencia ante la opinión pública y los medios de comunicación, quienes han vinculado erróneamente ambas instituciones debido a la coincidencia del proveedor tecnológico. Al confirmar que su contrato es independiente y funcional, el instituto refuerza su imagen institucional mientras otras entidades públicas enfrentan escrutinio judicial por fallos en sistemas similares.



