Abuela Carlota, la 'Abuela Sicaria', saldrá hoy del penal de Chalco con medidas cautelares
Este miércoles 1 de abril de 2026, Carlota Alfaro Quintana, la mujer conocida como Mamá Carlota o la Abuela Sicaria, saldrá del penal de Huitzilzingo en Chalco, Estado de México, tras una resolución judicial que modifica su situación legal. La decisión, decretada por el juez de Control de los juzgados Penales de Chalco desde el 17 de marzo, marca un giro significativo en su caso, permitiéndole continuar su proceso desde el domicilio de su hijo en San Vicente Chicoloapan.
Cumplimiento de condiciones judiciales para la liberación
Para lograr su salida, Carlota Alfaro Quintana tuvo que cumplir con una serie de requisitos estrictos impuestos por la autoridad judicial. Entre ellos, destacan:
- El pago de una fianza de 250 mil pesos, una cantidad considerable que fue exigida como garantía.
- La imposición de un brazalete electrónico para monitorear sus movimientos, tras 14 días de espera para su colocación.
- Restricciones específicas, como no contar con pasaporte, no poder salir del país y tener comunicación limitada, medidas diseñadas para asegurar su presencia durante el proceso legal.
Estas condiciones se establecieron luego de que el juez determinara cambiar la medida cautelar, considerando que se trata de una adulta mayor y que presenta problemas de salud. Esta decisión refleja un enfoque más humanitario dentro del sistema judicial, aunque no exime a la acusada de las graves imputaciones en su contra.
Detalles del caso y próximos pasos
Carlota Alfaro Quintana enfrenta cargos por homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa, delitos graves que han generado amplia atención mediática y social. Se estima que su salida del penal ocurrirá al filo de las 13:30 horas de este miércoles, momento en el que será trasladada a la residencia de su hijo para continuar su proceso legal desde allí.
Este caso ha puesto en evidencia las complejidades del sistema de justicia en México, especialmente cuando involucra a personas de la tercera edad con condiciones de salud delicadas. La resolución judicial busca equilibrar la necesidad de justicia con consideraciones humanitarias, un tema que sigue generando debate entre expertos y la sociedad en general.
La liberación de la Abuela Sicaria no significa el fin de su proceso, sino un cambio en las condiciones bajo las cuales enfrentará los cargos. Las autoridades mantendrán un estricto monitoreo a través del brazalete electrónico y otras restricciones, asegurando que cumpla con todas las obligaciones legales mientras se desarrolla el juicio.



