CNDH exige condiciones dignas y atención especializada para adultos mayores en prisión
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha emitido una seria advertencia sobre el riesgo de que los sistemas penitenciarios mexicanos se conviertan en espacios de vulneración sistemática de derechos para las personas adultas mayores que se encuentran en reclusión. La presidenta del organismo autónomo, Rosario Piedra Ibarra, realizó un llamado urgente y contundente al Estado mexicano para que reconozca las necesidades particulares de este grupo poblacional, les asegure atención especializada integral y garantice condiciones dignas de estancia durante su privación de libertad.
Un pronunciamiento histórico sobre una realidad invisible
El llamado se efectuó durante la presentación formal del documento titulado "Pronunciamiento sobre el deber del estado de garantizar los derechos humanos de las personas mayores privadas de la libertad y la adopción de medidas preventivas frente al envejecimiento de la población penitenciaria". Rosario Piedra Ibarra señaló con firmeza que la situación actual de este grupo constituye un reto mayúsculo y complejo tanto para el Estado mexicano como para los organismos de defensa de los derechos humanos, instando de manera inmediata a la adopción de medidas preventivas, diferenciadas y ajustes razonables, todo ello bajo una perspectiva gerontológica y de derechos humanos integral.
Las cifras que revelan una crisis humanitaria
La Tercera Visitaduría General de la CNDH, bajo la responsabilidad de Nestora Salgado García, reveló datos alarmantes extraídos del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) correspondiente al año 2023. En este diagnóstico se identificaron 7 mil 668 personas mayores recluidas en 264 centros penitenciarios estatales supervisados, además de 511 personas mayores en 14 centros federales de reclusión. Detrás de estas cifras frías, puntualizó Salgado García, existe una realidad cruda y dolorosa caracterizada por enfermedad crónica generalizada, dependencia funcional severa, aislamiento social extremo, abandono familiar recurrente, barreras arquitectónicas insalvables y una grave falta de atención médica especializada.
Seis rutas de transformación propuestas por la CNDH
Para enfrentar de manera estructural esta situación de emergencia humanitaria, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos propone de manera formal seis rutas de transformación esenciales y urgentes:
- Diagnóstico individual y valoración médica integral: Implementación obligatoria para todas las personas mayores privadas de la libertad.
- Adaptación progresiva de infraestructura: Remodelación de espacios carcelarios bajo estándares estrictos de accesibilidad universal.
- Mecanismos alternativos de atención: Desarrollo de protocolos específicos para personas mayores en condición de vulnerabilidad extrema.
- Protocolos obligatorios: Implementación sistemática de cuidados paliativos y atención especializada a padecimientos crónicos degenerativos.
- Capacitación especializada: Formación gerontológica obligatoria dirigida a todo el personal penitenciario.
- Creación de indicadores públicos: Establecimiento de métricas transparentes para la evaluación anual del cumplimiento de las medidas implementadas.
Compromisos institucionales y participación multisectorial
El pronunciamiento histórico también establece de manera clara la construcción urgente de un Programa de Trabajo con enfoque gerontológico específico y la elaboración detallada de una Guía Práctica para identificar, documentar y atender casos de maltrato, abandono o negligencia institucional hacia las personas mayores en prisión. Al evento de presentación asistieron autoridades penitenciarias de las 32 entidades federativas, representantes del sistema federal y militar, personas legisladoras de diversos partidos políticos y representantes de comisiones estatales de Derechos Humanos, donde se destacó unánimemente que este documento "pone sobre la mesa una realidad social que ha permanecido invisible e ignorada durante décadas".



