Los fraudes inmobiliarios que más afectan a la tercera edad en México
Debido a factores de vulnerabilidad como la desinformación y la inexperiencia digital, las personas mayores se han convertido en el sector poblacional más expuesto a los fraudes inmobiliarios en México. Los especialistas en el tema coinciden en que la mejor defensa contra este tipo de engaños es la prevención jurídica y el acompañamiento familiar.
La empresa tecnológica Kallify alerta sobre riesgos
La empresa tecnológica especializada en asuntos legales, Kallify, informó que los adultos mayores constituyen el grupo más vulnerable en operaciones de compraventa, renta o regularización de inmuebles. Diana Sandoval, directora general de la firma, explicó que esta situación se debe principalmente a la confianza excesiva en terceros y la falta de experiencia en procesos digitales.
"La confianza en terceros, poca o nula experiencia en procesos digitales, procesos legales complejos y, en algunos casos, falta de acompañamiento puede abrir la puerta a engaños que terminan en pérdidas severas", señaló Sandoval durante una entrevista reciente.
Los cinco fraudes más comunes contra adultos mayores
Los especialistas identificaron los siguientes fraudes inmobiliarios como los más frecuentes contra personas de la tercera edad:
- Falsificación de escrituras o firmas: Se alteran documentos, se falsifican firmas o se induce a la persona a firmar papeles cuyo alcance real desconoce. Esto puede derivar en contratos de compraventa, cesiones o arrendamientos fraudulentos.
- Enganches por inmuebles inexistentes: Una supuesta inmobiliaria, desarrollador o intermediario solicita anticipos o apartados por propiedades que no existen, no están disponibles o que ni siquiera pertenecen a quien las ofrece.
- Venta de propiedades ajenas: Una persona intenta vender un inmueble del que no es propietario aprovechando que la parte interesada no revisó correctamente la situación registral del bien ni la identidad real del propietario.
- Manipulación o abuso por personas cercanas: No todos los riesgos provienen de desconocidos. En algunos casos, familiares, vecinos o personas de confianza manipulan documentos o decisiones patrimoniales para obtener control sobre los bienes de un adulto mayor.
- Fraudes digitales y telefónicos: Llamadas falsas, mensajes de supuestos gestores, créditos engañosos o publicaciones con ofertas demasiado atractivas que suelen apelar a la urgencia o a la promesa de una oportunidad irrepetible.
Recomendaciones para prevenir pérdidas patrimoniales
Sandoval ofreció varias recomendaciones clave para proteger el patrimonio de los adultos mayores:
- Revisar el estado jurídico de la propiedad: Realizar una dictaminación jurídica con un notario para examinar la situación documental y registral del inmueble antes de cualquier operación.
- Utilizar la alerta inmobiliaria: Recurrir al servicio del Registro Público de la Propiedad que permite recibir avisos cuando se intenta realizar algún movimiento sobre el inmueble como compraventa, embargo o hipoteca.
- Contar con acompañamiento familiar: Revisar cada documento cuidadosamente y apoyarse en una dictaminación jurídica puede ayudar a detectar alertas antes de comprometer el patrimonio.
La experta enfatizó que estas medidas preventivas son esenciales para identificar si la propiedad está correctamente escriturada y registrada, si existen procesos sucesorios pendientes o si hay antecedentes que deban aclararse antes de vender o rentar cualquier inmueble.



