La Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores es un derecho constitucional, pero existen situaciones que pueden provocar la suspensión temporal o incluso la cancelación definitiva del apoyo económico. Las autoridades han reiterado que los beneficiarios deben cumplir con las reglas de operación vigentes, ya que cualquier irregularidad en la información o en los trámites puede derivar en la baja del programa. A continuación, se detallan los cinco errores más comunes que pueden ocasionar la pérdida de la pensión en mayo de 2026.
1. No actualizar datos personales
Uno de los problemas más frecuentes es no actualizar información importante, como teléfono, dirección o identificación oficial. Cuando los registros presentan inconsistencias o datos desactualizados, la Secretaría de Bienestar puede detener los depósitos mientras se verifica la identidad del beneficiario. Es fundamental mantener los datos al día para evitar contratiempos.
2. Faltar a trámites solicitados
Otro motivo recurrente ocurre cuando las personas adultas mayores no acuden a los trámites solicitados por la dependencia, como censos, verificaciones o entrega de documentos. La falta de respuesta puede generar observaciones administrativas que afectan la continuidad del apoyo. Se recomienda estar atento a los avisos oficiales y cumplir con los requerimientos en tiempo y forma.
3. Irregularidades en el padrón
Las autoridades realizan revisiones periódicas para detectar registros duplicados, posibles fraudes o anomalías dentro del padrón de beneficiarios. Si se identifica alguna irregularidad, la pensión puede quedar suspendida hasta aclarar la situación correspondiente. Es importante que los beneficiarios verifiquen que su información sea correcta y única.
4. Cambio de domicilio sin notificar
Cambiar de domicilio sin notificarlo representa otro riesgo importante. Esto dificulta la localización de los beneficiarios para la entrega de tarjetas, avisos oficiales o procesos de actualización, lo que puede derivar en retrasos o cancelaciones del apoyo. Se debe reportar cualquier cambio de residencia a la Secretaría de Bienestar lo antes posible.
5. Fallecimiento del beneficiario
Finalmente, la pensión se cancela automáticamente tras el fallecimiento de la persona beneficiaria. En estos casos, familiares o responsables deben informar oportunamente a las autoridades para evitar cobros indebidos y problemas administrativos posteriores. Cumplir con este aviso es esencial para mantener la transparencia del programa.
Las autoridades han reiterado que los beneficiarios deben cumplir con las reglas de operación vigentes, ya que cualquier irregularidad en la información o en los trámites puede derivar en la baja del programa. Mantenerse informado y actualizado es clave para conservar el apoyo económico.



