Lágrimas y protestas de pensionados de CFE en el Palacio Legislativo
La Ciudad de México fue testigo este miércoles de una jornada emotiva y conflictiva en la Cámara de Diputados, donde trabajadores jubilados de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) expresaron su desesperación con llanto y sartenazos. La causa: la aprobación de una reforma constitucional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum que reducirá significativamente sus pensiones, un día que muchos calificaron como "miércoles negro" para cientos de pensionados.
Debate intenso y votación controvertida
En medio del debate en el pleno, la oposición del PRI y Movimiento Ciudadano votó a favor de ciertos excesos, pero se mostró firme en rechazar la retroactividad de la medida. El artículo 127 de la Constitución fue reformado en lo general, tras lo cual se presentaron al menos 120 reservas, muchas de ellas provenientes de la bancada opositora. La tensión se palpaba en el ambiente legislativo.
Desde antes del mediodía, decenas de pensionados, mujeres y hombres, arribaron a la Cámara de Diputados. Con consignas como "¡Claro Estado de derecho!" repetida enérgicamente, lograron doblegar al personal de resguardo e ingresar al Palacio Legislativo. Sus esfuerzos, sin embargo, resultaron inútiles frente a la mayoría parlamentaria.
Testimonios desgarradores y críticas a la reforma
Judith, una trabajadora que ascendió a un cargo directivo en la CFE, compartió su angustia: "Con nuestras pensiones pagamos escuelas, educación para nuestros hijos y nietos. ¿Y qué harán los adultos mayores ahora?". Entre el estruendo de los sartenazos que apagaban su voz, añadió: "No llegamos a los cargos porque sí, llegamos desde abajo y con esfuerzo ascendimos".
La presidenta Sheinbaum defendió la reforma argumentando que hay pensionados que "cobran hasta un millón de pesos", justificando así la necesidad de ajustes. No obstante, para los afectados, esta medida representa un golpe devastador a su estabilidad económica.
Posturas políticas y reservas presentadas
El Partido del Trabajo (PT) se declaró a favor de eliminar pensiones de privilegio, pero el diputado Ricardo Mejía Berdeja, junto a su compañera Lilia Aguilar de Chihuahua, manifestaron su desacuerdo con que "paguen justos por pecadores", reconociendo que si bien existen "muchos bribones", no todos los pensionados deben ser penalizados.
Mejía Berdeja presentó una reserva a un artículo transitorio, exigiendo que se revisen minuciosamente los casos individuales de los pensionados. Además, destacó que las grandes víctimas no deben ser los maestros, para quienes pidió que su pensión se calcule con base en el salario mínimo y no en las Unidades de Medida y Actualización (UMAS).
Criticó también el absurdo de que las UMAS sean una medida jurídica diseñada para el Distrito Federal y no para la Ciudad de México, una "omisión legislativa" que quedó plasmada en la primera Constitución de la capital del país.
Un panorama de incertidumbre para los jubilados
El personal de resguardo demostró ser más débil que el pleno camaral, dominado por Morena y sus aliados desde 2018. Casi no hay reforma que este bloque no pueda vencer, actuando consistentemente en favor del Ejecutivo. Para los pensionados de la CFE, este miércoles no solo significó una derrota legislativa, sino el comienzo de un futuro incierto donde sus ingresos, fruto de décadas de trabajo, se verán mermados.
Las lágrimas derramadas en el Congreso no eran, como algunos podrían insinuar, "lágrimas de cocodrilo". Eran el reflejo genuino de una comunidad que ve cómo su seguridad económica se desvanece, mientras el debate político continúa en los pasillos del poder.



