Alerta mundial: posible SuperNiño en 2026-2027 con graves consecuencias
Alerta mundial: posible SuperNiño en 2026-2027

Alerta meteorológica mundial: el regreso del SuperNiño

Hace 149 años, entre 1877 y 1878, la Tierra experimentó un fenómeno climático devastador conocido como el SuperNiño, que causó 50 millones de muertes en todo el mundo. Ahora, las agencias meteorológicas advierten que un evento similar podría repetirse en 2026-2027, con consecuencias potencialmente catastróficas.

¿Qué es El Niño y el SuperNiño?

El Niño es un fenómeno climático que ocurre cuando los vientos alisios en el Pacífico tropical se debilitan, permitiendo que aguas cálidas se desplacen hacia el este, alterando los patrones climáticos globales. Cuando la temperatura del agua supera los 2.5°C, se considera un SuperNiño, como ocurrió en 1877-1878, provocando sequías extremas e inundaciones en diversas regiones.

Impacto histórico en México

México ha sufrido los efectos de El Niño en varias ocasiones. En 1982-1983, el fenómeno causó sequías severas en el golfo de México y el Caribe, así como inundaciones en el norte del país. En 1997-1998, el llamado "El Niño del Siglo" provocó nevadas extraordinarias, sequías primaverales y el devastador huracán Paulina, que dejó casi 400 muertos y daños millonarios.

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Alertas actuales para 2026-2027

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima un 70-80% de probabilidad de que surja El Niño a finales de 2026, con máxima intensidad en los primeros meses de 2027. La NOAA emitió una alerta El Niño Watch en abril de 2026, y el North American Multi-Model Ensemble (NMME) proyecta un SuperNiño, posiblemente el más fuerte registrado, impulsado por el cambio climático y la coincidencia con el Dipolo Índico positivo.

Posibles efectos en México

De confirmarse el SuperNiño, México podría experimentar inviernos más fríos y lluviosos en el noroeste y noreste, con riesgo de inundaciones y nevadas. En verano, se esperan sequías severas en el centro y norte, afectando la agricultura y la ganadería. Además, la temporada de huracanes en el Pacífico podría intensificarse, mientras que en el Atlántico disminuiría la actividad ciclónica.

¿Estamos ante un cataclismo como en 1877?

Aunque el cambio climático agrava la situación, los expertos señalan que la tecnología actual permite una mejor prevención y respuesta. A diferencia del siglo XIX, los gobiernos cuentan con sistemas de alerta temprana y mecanismos de socorro, lo que reduce el riesgo de una catástrofe humanitaria de la magnitud de 1877.

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