Biden despliega plan federal de vacunación obligatoria para combatir el rebrote de COVID-19
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha anunciado un nuevo y ambicioso plan de vacunación contra el COVID-19, diseñado para hacer frente al reciente aumento de contagios y la desaceleración en el ritmo de inmunización. Este plan, presentado el 9 de septiembre de 2021, establece requisitos federales que afectarán a aproximadamente 100 millones de estadounidenses, con el objetivo claro de incrementar las tasas de vacunación y contener la propagación de la variante delta del coronavirus.
Medidas clave y alcance del plan
Las nuevas reglas federales incluyen medidas estrictas que impactarán a diversos sectores de la población. En primer lugar, todos los empleadores con más de 100 trabajadores deberán exigir a su personal que se vacune o se someta a pruebas diagnósticas semanales. Esta disposición abarca a unos 80 millones de estadounidenses, marcando un paso significativo en la lucha contra la pandemia.
Además, cerca de 17 millones de trabajadores en instalaciones sanitarias que reciben servicios federales de Medicare y Medicaid tendrán que estar completamente vacunados, sin opción a pruebas alternativas. Biden también firmará un decreto para obligar la vacunación de todos los empleados del poder ejecutivo y de los contratistas que realizan negocios con el gobierno federal, afectando a varios millones de trabajadores más.
Contexto y justificación del plan
Este anuncio llega en un momento crítico, ya que Estados Unidos enfrenta un repunte alarmante en los casos de COVID-19. A pesar de que más de 208 millones de estadounidenses han recibido al menos una dosis de la vacuna, el país registra un aumento de aproximadamente 300% en contagios nuevos diarios, 2.5 veces más hospitalizaciones y cerca del doble de decesos en comparación con el mismo período del año pasado. La pandemia sigue cobrando miles de vidas semanalmente y amenaza la recuperación económica de la nación.
Jen Psaki, secretaria de prensa de la Casa Blanca, explicó que el "objetivo general de Biden aquí es reducir el número de estadounidenses no vacunados", destacando que alrededor de 80 millones de adultos permanecen sin vacunar. Después de meses de promover incentivos, Biden adopta una postura más firme, atribuyendo el aumento de casos a la población no vacunada, que actualmente causa más de 1,000 muertes diarias.
Impacto y reacciones
El plan también incluye la duplicación de multas federales para pasajeros que se nieguen a usar mascarillas en vuelos o en instalaciones federales, en línea con las normas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Sin embargo, la aprobación pública del manejo de Biden de la crisis de salud ha disminuido, según una encuesta de AP-NORC de agosto, que mostró un descenso del 66% al 54% en la aprobación.
Este plan representa un cambio drástico desde la declaración de "independencia" frente al virus hace dos meses, subrayando la urgencia de la situación actual. Con estas medidas, Biden busca no solo salvar vidas, sino también estabilizar la economía y proteger el sistema de salud ante la persistente amenaza de la variante delta.



