Las autoridades sanitarias de Estados Unidos mantienen bajo vigilancia a 41 personas en todo el país por haber estado en contacto con infectados por la variante andina del hantavirus, a raíz del brote registrado en el crucero MV Hondius. El grupo incluye a 18 personas que fueron evacuadas del barco y que están siendo monitoreadas en centros de salud, así como a pasajeros que abandonaron el Hondius antes de que se detectara el brote y a un tercer grupo que tuvo contacto con uno de los infectados durante un vuelo, según informaron funcionarios de salud en una conferencia telefónica con periodistas.
Detalles del brote y vigilancia
Este último grupo estuvo expuesto a una persona que viajó en el crucero, presentaba síntomas y tomó un avión desde la isla de Santa Helena hacia Johannesburgo. Sin embargo, el riesgo para el público general sigue siendo “bajo”, según indicó David Fitter, funcionario de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la agencia que lidera la respuesta al hantavirus en el país. Hasta el momento, no se han confirmado casos en Estados Unidos.
Las 23 personas que no están en cuarentena en centros de salud permanecen en sus hogares bajo el monitoreo de los CDC, que les recomendaron aislarse por un periodo de 42 días. “Estamos trabajando de cerca con los pasajeros y con nuestros socios de salud pública para garantizar el monitoreo y el acceso rápido a atención médica en caso de que desarrollen síntomas”, destacó Fitter, y agregó que el objetivo de los CDC es “acompañarlos y elaborar planes según sus situaciones específicas”.
Antecedentes del crucero
El MV Hondius, con 147 pasajeros y tripulantes, llegó a Canarias tras un periplo que comenzó en Ushuaia (Argentina) y que incluyó varias islas en el Atlántico. Durante el viaje, aparecieron varios casos de hantavirus que han causado tres muertos. Los 18 estadounidenses evacuados desde las islas españolas llegaron de vuelta a Estados Unidos el pasado lunes en la madrugada.



