El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius, que cubría la ruta entre Ushuaia y Cabo Verde, ha encendido las alertas sanitarias internacionales tras confirmarse la muerte de tres personas relacionadas con el caso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene la situación bajo monitoreo, y su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que podrían surgir más contagios debido al largo periodo de incubación del virus.
¿Cuántos casos se han confirmado?
Hasta el momento, las autoridades sanitarias han confirmado cinco casos positivos de los ocho sospechosos reportados dentro del crucero. No obstante, la OMS señaló que el nivel de amenaza para la salud pública internacional sigue considerándose “bajo”.
¿Cómo se produce el contagio entre humanos?
El hantavirus es una enfermedad infecciosa transmitida principalmente por roedores, que actúan como portadores del virus sin presentar síntomas. El contagio en humanos ocurre por contacto con saliva, orina o excremento de animales infectados, especialmente en espacios cerrados o con poca ventilación. La infección se produce al inhalar partículas de estos desechos, sobre todo en lugares que han estado desocupados por largos periodos.
Esta enfermedad preocupa a los expertos por su capacidad de evolucionar rápidamente hacia enfermedades pulmonares graves, con una tasa de mortalidad que puede alcanzar hasta el 38% en casos con complicaciones respiratorias.
¿Cuáles son los síntomas del hantavirus?
Los primeros síntomas incluyen:
- Fiebre y escalofríos
- Dolores musculares intensos
- Malestar general
Los síntomas que indican agudización de la enfermedad son:
- Tos seca
- Dolor de cabeza
- Náuseas y vómitos
- Dificultad para respirar
Dado que el hantavirus empeora rápidamente, se recomienda acudir al hospital de inmediato si se presenta alguno de estos síntomas y se sospecha de contacto con una fuente de contagio.
¿El hantavirus tiene cura?
No existen antivirales que funcionen contra los hantavirus ni una cura específica. El tratamiento se basa en brindar apoyo y soporte para controlar o mitigar los síntomas. Las personas infectadas suelen ser hospitalizadas, a menudo en cuidados intensivos. Los tratamientos incluyen oxígeno, sonda de respiración o ventilación mecánica en casos graves, así como máquinas especiales para oxigenar la sangre y otros cuidados de soporte.



