La Secretaría de Salud de México informó que el número de muertes por sarampión en el país ascendió a 40, según datos actualizados al 6 de mayo de 2026. Los decesos se registraron entre el 1 de enero de 2025 y la fecha mencionada, distribuyéndose en 11 entidades federativas.
Distribución de fallecimientos por estado
Chihuahua encabeza la lista con 21 muertes, seguido de Jalisco con 5, mientras que la Ciudad de México y Zacatecas reportan 3 cada uno. Durango suma 2 decesos, y estados como Chiapas, Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Sonora y Tlaxcala registran un fallecimiento por entidad. Hasta el 4 de mayo se contabilizaban 37 muertes, pero el 5 de mayo se añadieron tres más, todas en Zacatecas.
Contagios confirmados y casos probables
En el mismo periodo, se han confirmado 17 mil 117 contagios de sarampión en el país, a partir de un total de 40 mil 368 casos probables. La cifra refleja la magnitud del brote que afecta a la nación.
Contexto internacional: la OMS alerta sobre el aumento global
El incremento de defunciones en México se inscribe en una crisis sanitaria mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que entre enero de 2025 y enero de 2026 se notificaron más de 552 mil casos sospechosos de sarampión a nivel global, de los cuales cerca de 247 mil fueron confirmados. Esta propagación ha provocado que países que habían erradicado la enfermedad vuelvan a registrar brotes.
Grupos de edad más afectados y falta de vacunación
Análisis epidemiológicos publicados en la Gaceta Médica de México indican que el grupo de edad más afectado por los contagios es el de adultos jóvenes de 25 a 44 años, que representa más del 34% de los casos. Le siguen los menores de 5 a 9 años. Un dato crítico es que más del 92% de los pacientes confirmados en el país no tenían antecedentes de vacunación contra el sarampión.
Llamado de expertos internacionales
Ante la rápida expansión del virus, expertos de la OMS han subrayado la urgencia de abordar las deficiencias en los sistemas de salud. Santosh Gurung, Oficial Técnico y Copresidente de Sarampión y Rubéola de la OMS, advirtió: “Debido a que el sarampión se transmite tan fácilmente entre personas no vacunadas, los brotes pueden servir como un indicador de las desigualdades en salud, un proverbial canario en una mina de carbón”. El especialista destacó que el creciente número de brotes señala debilidades en los programas de inmunización y recordó que “los brotes en cualquier lugar son un riesgo para los niños desprotegidos”.



