Temporada de calor en México: fechas clave y medidas para proteger tu salud
De acuerdo con el Gobierno del Estado de México, la temporada de altas temperaturas en el país se extiende, por lo general, desde la tercera semana de marzo hasta la primera semana de octubre. Este periodo, que abarca principalmente los meses de marzo a septiembre, conlleva un incremento significativo en los riesgos para la salud, debido a cambios en el comportamiento de las personas que las hacen más susceptibles a padecimientos.
Principales riesgos durante la temporada de calor
Durante estos meses, se observa un aumento en enfermedades diarreicas agudas y problemas relacionados con la exposición al calor, incluyendo insolación, lesiones térmicas por ejercicio, calambres y golpe de calor. La combinación de humedad y altas temperaturas favorece la proliferación de bacterias, elevando el riesgo de contaminación en alimentos y agua.
Medidas preventivas para evitar efectos del calor extremo
Para minimizar los problemas de salud, las autoridades sanitarias recomiendan una serie de acciones clave:
- Evitar la exposición prolongada al sol, especialmente durante las horas de mayor intensidad.
- Usar ropa fresca y de colores claros para facilitar la transpiración.
- Aumentar el consumo de líquidos, tomando al menos dos litros de agua diariamente.
- Evitar realizar ejercicio físico entre las 11 y las 16 horas, cuando el calor es más intenso.
- Utilizar sombreros, sombrillas y mantenerse en lugares frescos y ventilados.
Prevención de enfermedades diarreicas agudas
El calor también incrementa el riesgo de enfermedades diarreicas. Para prevenirlas, es fundamental:
- Mantener una higiene rigurosa en la preparación de alimentos y lavarse las manos frecuentemente.
- Evitar comer en puestos ambulantes o lugares con condiciones insalubres.
- Freír y refrigerar correctamente carnes, pescados y mariscos.
- Lavar y desinfectar frutas y verduras antes de su consumo.
- No consumir alimentos caducados o en mal estado.
Signos de alarma en enfermedades diarreicas
Ante cualquier síntoma, es crucial reconocer los signos de alarma, que incluyen:
- Sed intensa y persistente.
- Evacuaciones líquidas frecuentes, más de tres por hora.
- Fiebre que dura más de tres días.
- Vómitos frecuentes y evacuaciones con sangre.
Grupos vulnerables a los efectos del calor
Algunos segmentos de la población son más susceptibles, como:
- Niños menores de 5 años, cuyo sistema inmunológico está en desarrollo.
- Adultos mayores, que pueden tener dificultades para regular la temperatura corporal.
- Personas con enfermedades crónicas, como diabetes o problemas cardíacos.
La deshidratación y la desnutrición son complicaciones graves, por lo que ante cualquier signo de alarma, se debe acudir a una unidad médica y evitar la automedicación.
Golpe de calor: síntomas y acciones urgentes
El golpe de calor ocurre cuando la temperatura corporal supera los 40 °C y los mecanismos de regulación del cuerpo fallan. Los síntomas principales incluyen:
- Piel roja, caliente y seca al tacto.
- Pulso rápido y fuerte, acompañado de náuseas.
- Calambres musculares y pérdida de conocimiento.
Asimismo, pueden presentarse otros síntomas como edemas, erupciones cutáneas, dolor de cabeza, irritabilidad y debilidad generalizada.
Personas más vulnerables al golpe de calor
Los grupos con mayor riesgo son:
- Niños menores de 6 años, que no regulan bien el calor.
- Adultos mayores de 65 años, con sistemas corporales más frágiles.
- Personas con obesidad, sobrepeso o problemas cardíacos preexistentes.
Frente a cualquier síntoma de golpe de calor, es fundamental buscar atención médica inmediata y no automedicarse, ya que el retraso en el tratamiento puede tener consecuencias graves.
En resumen, la temporada de calor en México requiere precauciones adicionales para proteger la salud. Siguiendo estas recomendaciones, se pueden reducir significativamente los riesgos asociados a las altas temperaturas y disfrutar de un verano más seguro.