Especialistas en salud pública rechazan vinculación política del brote de sarampión
Un grupo de destacados epidemiólogos y médicos especialistas ha salido al paso para desmentir categóricamente las afirmaciones que intentan presentar el reciente brote de sarampión en México como una supuesta "herencia del neoliberalismo". Estas declaraciones, que han circulado en algunos ámbitos políticos, carecen de fundamento científico según los expertos consultados.
Análisis basado en evidencia epidemiológica
Los profesionales de la salud argumentan que el resurgimiento de esta enfermedad, que se consideraba prácticamente erradicada en el país, responde a factores contemporáneos y específicos que nada tienen que ver con políticas económicas de décadas pasadas. Entre las causas identificadas se encuentran:
- Disminución en las tasas de vacunación infantil durante los últimos años
- Movimientos migratorios internacionales que facilitan la importación de casos
- Fenómenos de desinformación sobre la seguridad de las vacunas
- Brechas en la cobertura universal de salud en algunas regiones
El doctor Alejandro Méndez, epidemiólogo con más de 25 años de experiencia, explicó que "atribuir un brote infeccioso actual a políticas económicas de hace 30 años es un ejercicio de simplificación peligrosa que distrae de las soluciones reales".
Contexto del resurgimiento del sarampión
El sarampión ha experimentado un preocupante repunte a nivel global en los últimos cinco años, situación que también se ha reflejado en México con varios brotes focalizados en diferentes estados de la república. La Organización Mundial de la Salud había declarado a México libre de transmisión endémica de sarampión en 1996, logro que ahora se ve amenazado.
Los especialistas coinciden en que el enfoque debe centrarse en fortalecer los programas de vacunación, mejorar la vigilancia epidemiológica y combatir activamente la desinformación sobre vacunas. "Necesitamos respuestas basadas en ciencia, no en narrativas políticas", afirmó la doctora Laura Torres, investigadora en salud pública.
Finalmente, los expertos hicieron un llamado a separar el debate político del análisis técnico-sanitario, especialmente en temas de salud pública donde las decisiones deben fundamentarse exclusivamente en evidencia científica y no en consideraciones ideológicas.



