Alerta Sanitaria: El Peligroso Hongo Brasileño que Gatos Transmiten a Humanos
El hongo Sporothrix brasiliensis está generando una creciente preocupación entre las autoridades sanitarias y los dueños de mascotas en México y América Latina. Este organismo patógeno se transmite principalmente de gatos infectados a humanos a través de rasguños, mordeduras o contacto directo con heridas, provocando lesiones en la piel que pueden complicarse si no se tratan a tiempo. La rápida expansión de este hongo, originario de Brasil, ha encendido las alarmas por su potencial para causar brotes epidémicos en regiones con climas favorables y movimientos de animales sin control.
Síntomas y Formas de Contagio del Hongo Sporothrix
Identificar los signos de infección es crucial para prevenir complicaciones graves. En los gatos, el hongo se manifiesta a través de úlceras profundas y costras en áreas como el hocico, la nariz y las orejas, acompañadas de estornudos frecuentes y problemas respiratorios. En los humanos, tras un rasguño o mordedura, aparecen bultos y llagas dolorosas en manos o brazos, que pueden progresar hacia los ganglios linfáticos, los ojos o los pulmones si no se interviene médicamente.
El contagio ocurre de varias maneras:
- Rasguños: El hongo se aloja en las garras de los felinos y penetra la piel humana a través de heridas abiertas.
- Mordeduras: Los dientes del animal inyectan directamente el patógeno, especialmente durante juegos bruscos o ataques.
- Contacto con secreciones: Tocar las úlceras de un gato infectado sin protección, como guantes, facilita la transferencia del hongo.
- Inhalación: Las gotas expulsadas al estornudar por un gato enfermo pueden llegar a los pulmones de personas cercanas, causando infecciones internas.
Tratamientos y Zonas de Riesgo
A pesar de la agresividad del hongo, la enfermedad es tratable tanto en humanos como en gatos. En personas, se utilizan fármacos antifúngicos efectivos que eliminan la infección si se siguen las indicaciones médicas al pie de la letra. Para los felinos, pastillas diarias como el itraconazol, bajo supervisión veterinaria, ofrecen altas probabilidades de recuperación. Sin embargo, los tratamientos pueden prolongarse desde semanas hasta cuatro meses, requiriendo disciplina para evitar recaídas por suspensión prematura.
El hongo tiene una presencia consolidada en Sudamérica, con Brasil como epicentro, especialmente en Río de Janeiro, donde se registran la mayoría de los casos. Su expansión regional abarca países como Argentina, Chile y Uruguay, como confirmó un brote en 2025 reportado por el Instituto de Higiene de la Universidad de la República Oriental del Uruguay, donde un gato rescatado desde Brasil infectó a toda una familia. La falta de controles en el movimiento de animales y las condiciones climáticas favorables facilitan su avance silencioso hacia nuevas áreas, incluyendo potencialmente México.
Recomendaciones para la Prevención
Para frenar la propagación del Sporothrix brasiliensis, los expertos recomiendan:
- Vigilar a los gatos por signos de úlceras o problemas respiratorios y acudir al veterinario ante cualquier sospecha.
- Usar guantes al manipular o curar a mascotas con heridas sospechosas para evitar el contacto directo.
- Mantener a los gatos infectados en aislamiento hasta completar el tratamiento, reduciendo el riesgo de contagio en el hogar.
- Buscar atención médica inmediata tras rasguños o mordeduras de gatos, especialmente si presentan lesiones que no sanan con tratamientos comunes.
La concienciación y la acción rápida son clave para proteger tanto la salud humana como la felina frente a este emergente patógeno.
