Menonitas y sarampión: La resistencia a vacunas que marcó el brote en Chihuahua
Durante la pandemia de COVID-19 en 2020, las comunidades menonitas en México mantuvieron sus actividades escolares y laborales pese a las restricciones gubernamentales. Sin embargo, fue en el contexto de otra enfermedad donde su postura generó mayor impacto en la salud pública nacional.
El regreso del sarampión y el papel de las comunidades menonitas
Aunque la epidemia de sarampión en México comienza a controlarse mediante vacunación y prevención de contagios, nuestro país acumula ya 31 muertes por esta enfermedad según el informe más reciente de la Secretaría de Salud. Las 32 entidades federativas continúan trabajando para tratar los más de 10 mil casos registrados, pero fue en Chihuahua donde surgió el primer brote importante.
Este brote inicial estuvo particularmente vinculado al grupo de menonitas que habita en esta región, debido a su negación a las vacunas por cuestiones religiosas y culturales. Durante su conferencia matutina del martes 17 de febrero, la entonces presidenta Claudia Sheinbaum recordó que el brote actual comenzó en Chihuahua, señalando que este grupo no contaba con vacunas y quedó desprotegido ante el contagio.
"En Chihuahua inició el brote porque ahí hay una población importante que no se vacunó, no se vacunan de nada", afirmó Sheinbaum. "Están en contra por cuestiones religiosas. Hubo muchas pláticas con ellos para convencerlos de que se vacunaran y después se vacunó a toda la población en una situación más masiva".
¿Quiénes son los menonitas de México y por qué resisten la vacunación?
La población menonita en México es un grupo cristiano de tradición anabaptista con raíces europeas que vive principalmente en Chihuahua, aunque también se encuentra en:
- Campeche
- Durango
- Tamaulipas
- Zacatecas
- San Luis Potosí
- Quintana Roo
De acuerdo con datos de censos recientes, en 2024 había alrededor de 74,122 personas que se identifican como menonitas en todo el país, siendo Chihuahua la región con mayor concentración. Muchos grupos conservadores mantienen una vida social relativamente aislada y hablan una variación del idioma alemán.
En contextos recientes de salud pública, autoridades mexicanas han observado altos niveles de renuencia a la vacunación entre miembros de estas comunidades, particularmente durante brotes de sarampión. Esta resistencia no es una prohibición doctrinal explícita establecida por la religión menonita en sí, sino que suele estar influida por:
- Factores culturales y tradiciones comunitarias
- Desconfianza histórica hacia autoridades externas
- Barreras de información y aislamiento social
- Circulación de información antivacunas entre redes comunitarias
- Contactos e influencias desde Estados Unidos y Canadá
En algunos casos, la percepción de la vacunación como innecesaria o incluso dañina ha contribuido a que una proporción significativa de menonitas no reciba vacunas recomendadas, lo que ha sido señalado por autoridades sanitarias como un factor en la propagación de enfermedades prevenibles.
Estados más afectados por el sarampión en México
Esta situación coincide con el reporte de la Secretaría de Salud sobre las entidades federativas más afectadas por el sarampión en nuestro país. Chihuahua concentra la mayor parte de contagios, seguido por Jalisco. La lista completa incluye:
- Chihuahua
- Jalisco
- Chiapas
- Michoacán
- Guerrero
- Sinaloa
- Ciudad de México
- Sonora
De igual forma, Chihuahua encabeza la lista de fallecimientos con 21 muertes registradas hasta el momento, seguido de Jalisco con 3 y Durango con 2. Otras cinco entidades han tenido sólo una defunción hasta el momento, evidenciando cómo el brote inicial en comunidades menonitas tuvo repercusiones en todo el sistema de salud nacional.
El caso de los menonitas en Chihuahua representa un desafío complejo para las autoridades sanitarias mexicanas, que deben balancear el respeto a las creencias religiosas y culturales con la necesidad de proteger la salud pública mediante campañas de vacunación efectivas y culturalmente sensibles.



