¿Por qué huelen las axilas y cómo eliminar este incómodo aroma?
En algún momento de nuestras vidas, todos nos hemos preguntado cómo combatir el mal olor en las axilas, una situación común pero incómoda, especialmente en lugares públicos o durante el verano. Aunque popularmente se asocia con malas prácticas de higiene, este fenómeno es completamente natural, y a menudo lo enmascaramos con desodorantes y antitranspirantes, a veces sin éxito.
¿Por qué huelen las axilas?
Según expertos como los de Nivea, el mal olor en las axilas ocurre cuando el sudor, un fluido natural del cuerpo, entra en contacto con las bacterias que habitan en la superficie de la piel. El sudor por sí mismo no tiene olor, pero al descomponerse libera compuestos que generan un aroma desagradable. Factores como la genética, la alimentación o el estado de salud pueden influir en la intensidad de este olor.
¿Cómo eliminar los malos olores de las axilas?
Los desodorantes y antitranspirantes, aunque de acción rápida, pueden dejar residuos que se acumulan en la piel, obstruyen los poros y causan inflamación en los nódulos linfáticos, creando un ciclo de problemas. Por ello, te compartimos algunos tips basados en remedios caseros con sustancias más amables con la piel:
- Limón: Parte un limón por la mitad y úntalo en tus axilas. Esto ayuda a eliminar el mal olor y reduce la sudoración.
- Árbol de té: Con propiedades antibacterianas, humedece un trozo de algodón con esta hoja y pásalo por las axilas para limpiar y desinfectar.
- Vinagre de sidra de manzana: Excelente para equilibrar el pH de la piel, ya que las bacterias no toleran su acidez. Mezcla un cuarto de vinagre con un cuarto de agua en un atomizador y úsalo como desodorante por las mañanas.
- Polvo de arroz: Empolva tus axilas limpias y secas con polvo de arroz para sentirte más seguro ante la sudoración.
- Talco y bicarbonato: Después de bañarte, mezcla talco y bicarbonato y aplícalo en las axilas una vez secas.
Para mantener bajo control el mal olor, es fundamental tener buenos hábitos de higiene, bañarse con frecuencia y usar ropa que permita que la piel respire. Si el mal olor persiste o se intensifica, consulta a un médico para descartar problemas de salud subyacentes.



