Encuesta Nacional revela graves rezagos en educación y acceso a gestión menstrual digna en México
Un estudio reciente realizado por Essity, UNICEF y la colectiva Menstruación Digna México ha puesto en evidencia las profundas carencias estructurales que persisten en el país para garantizar una menstruación digna. La Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual, con una muestra representativa de 3,000 personas menstruantes entre 12 y 70 años, muestra que el 66% de las encuestadas contaba con nada o poca información cuando ocurrió su primera menstruación.
Falta de educación menstrual generalizada
Los datos son alarmantes: 75% de las personas encuestadas desconoce que el ciclo menstrual se divide en cuatro fases fundamentales: menstruación, folicular, ovulación y lútea. Esta falta de conocimiento básico se mantiene como una barrera estructural que impide la normalización del tema en la sociedad mexicana.
Aunque el 71% señala que su primer acercamiento al tema ocurrió en el ámbito familiar, actualmente las plataformas digitales se han convertido en la principal fuente de información. El 52% recurre a internet y redes sociales para conocer más sobre menstruación y productos de gestión menstrual, lo que evidencia un vacío en los canales formales de educación.
Acceso limitado a productos y atención médica
El estudio revela que el 21% de las personas encuestadas declaró haber tenido dificultades para obtener productos de gestión menstrual. Si bien este dato representa una disminución comparado con el 30% reportado en la encuesta de 2022, sigue siendo preocupante. La menstruación continúa representando una presión constante sobre el presupuesto familiar, evidenciando la necesidad urgente de un marco regulatorio integral que garantice el acceso a productos para todas las etapas del ciclo menstrual.
Una novedad importante en esta edición de la encuesta es la incorporación de preguntas sobre perimenopausia, donde se reporta que el 80% de las mujeres no saben en qué consiste esta etapa. Más preocupante aún es que el 63% reporta no haber recibido orientación médica sobre sus síntomas y posibles tratamientos, mientras que el 29% tardó más de un año en obtener un diagnóstico adecuado.
Metodología mejorada y hallazgos preocupantes
Esta segunda edición de la encuesta incorporó mejoras metodológicas significativas, incluyendo mayor precisión territorial y un enfoque de curso de vida que aborda dimensiones antes subatendidas como el flujo vaginal, perimenopausia y los estándares de dignidad en infraestructura. Los resultados confirman que, a pesar de algunos avances, persisten brechas importantes en múltiples indicadores clave:
- Educación menstrual insuficiente y desinformación generalizada
- Infraestructura inadecuada en espacios públicos y educativos
- Acceso limitado a productos de gestión menstrual de calidad
- Bienestar físico y emocional comprometido por falta de apoyo
- Estigma social que persiste alrededor del tema
Palmira Camargo, vicepresidenta de Comunicación para Essity, destacó que "los resultados confirman que, si bien hemos avanzado en algunos aspectos, aún persisten brechas importantes para garantizar que todas las mujeres y personas menstruantes ejerzan plenamente sus derechos". La ejecutiva reafirmó el compromiso de su organización de ofrecer productos asequibles y de alta calidad, y continuar promoviendo espacios libres de estigma mediante la generación de evidencia que contribuya a una gestión menstrual digna para todas las personas.
La encuesta subraya la urgente necesidad de políticas públicas integrales que aborden estas carencias estructurales, garantizando el derecho a una menstruación digna como parte fundamental de la salud y el bienestar de niñas, adolescentes, mujeres y todas las personas menstruantes en México.



