Crisis de diagnóstico en enfermedades raras: 1 de cada 4 pacientes recibe tratamiento equivocado
Crisis de diagnóstico en enfermedades raras en México

La crisis silenciosa: Diagnóstico tardío de enfermedades raras en México

En el panorama de la salud mexicana, una crisis invisible acecha a miles de pacientes: las enfermedades raras, que a menudo se diagnostican con años de retraso, llevando a tratamientos equivocados y sufrimiento evitable. Según datos alarmantes, uno de cada cuatro pacientes con una enfermedad rara recibe un tratamiento incorrecto debido a un mal diagnóstico, y muchos visitan hasta 20 médicos antes de obtener una respuesta precisa sobre su condición.

La odisea diagnóstica: Un viaje de más de cinco años

La doctora Pilar Pichardo, experta en genética y directora médica en Takeda, destaca que en México, la "odisea diagnóstica" —el período entre el primer síntoma y el diagnóstico correcto— no baja de los cinco años. Esto se debe a que estas enfermedades, definidas como aquellas que afectan a menos de 5 personas por cada 10 mil habitantes, presentan síntomas que se confunden fácilmente con otros padecimientos más comunes.

"Lo que tú no tienes en tu cabeza, no lo ves con tus ojos", advierte la especialista, explicando cómo esta falta de reconocimiento lleva a un subregistro grave. Se estima que hasta el 80% de los pacientes con una enfermedad rara nunca llega a saber qué tiene, falleciendo bajo diagnósticos erróneos como problemas cardíacos o sepsis, cuando la causa real está en sus genes.

Señales de alerta: Cuando los síntomas engañan

Identificar las "red flags" o señales de alerta es crucial para evitar discapacidades permanentes. Entre las enfermedades lisosomales más comunes que suelen confundirse, se encuentran:

  • Enfermedad de Fabry: Caracterizada por un ardor insoportable en manos y pies, similar a usar un guante de fuego. Muchos pacientes terminan en cirugía por sospechas de apendicitis debido a dolores abdominales inexplicables.
  • Enfermedad de Gaucher: Presenta un crecimiento anormal del hígado y el bazo, a menudo confundido con leucemia, retrasando el tratamiento adecuado.
  • Síndrome de Hunter: Afecta principalmente a varones, con rasgos faciales toscos y rigidez en las manos. Sin tratamiento, puede llevar a daño cognitivo irreversible.

Desigualdad en el tamiz neonatal: Un obstáculo temprano

Aunque en México es obligatorio realizar el tamiz neonatal a todo recién nacido, el estudio básico en el sector público es "reducido" y no incluye muchas de estas patologías. En contraste, el tamiz ampliado, disponible mayormente en el sector privado, puede detectar enfermedades como Fabry y Hunter. Esta brecha significa que para niños nacidos en hospitales públicos, el diagnóstico llega años tarde, cuando el daño orgánico ya es avanzado.

Tratamientos y futuro: Una carrera contra el tiempo

Actualmente, no existe una cura definitiva, pero tratamientos como el reemplazo enzimático permiten a pacientes con enfermedades como Fabry y Gaucher tener expectativas de vida similares a las de una persona sana. Sin embargo, desafíos persisten; por ejemplo, en el Síndrome de Hunter, los medicamentos no atraviesan la barrera hematoencefálica, dejando el cerebro vulnerable.

La comunidad científica mira hacia tecnologías de edición genética como CRISPR-Cas9, que prometen corregir errores en el ADN de una sola vez, aunque aún están en fases de investigación. Mientras tanto, la industria farmacéutica continúa su búsqueda de soluciones para mejorar la calidad de vida de los afectados.