Comunidades del Río Sonora denuncian exclusión en proyecto hospitalario de Ures
En medio del anuncio del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, sobre el inicio de la construcción del hospital de Ures este mes de marzo, con una inversión inicial de 500 millones de pesos, los Comités de Cuenca del Río Sonora (CCRS) han alzado la voz para señalar su exclusión en momentos clave del proceso. Este hospital, prometido desde 2014 para atender a las personas afectadas por el derrame de metales pesados de una mina de Grupo México, enfrenta críticas por irregularidades y la falta de atención médica urgente para quienes viven en zonas contaminadas.
Cuestionamientos al proceso y demolición de avances previos
Durante su conferencia de prensa semanal, Durazo destacó que ya se cuenta con proyecto ejecutivo y se está gestionando la transferencia del terreno de Grupo México a IMSS-Bienestar. Sin embargo, los CCRS, organización que agrupa a víctimas del derrame en los ríos Sonora y Bacanuchi, cuestionan los trabajos de este mes. Micaela Vera, habitante afectada e integrante de los CCRS, expresó a Proceso que se demolerán los avances del hospital viejo, compromiso incumplido de Grupo México, para empezar desde cero, lo que podría retrasar aún más el proyecto.
Reuniones inefectivas y falta de representación decisiva
Los CCRS han sostenido reuniones con autoridades en los últimos meses, pero estas han sido menos efectivas de lo esperado. Micaela Vera, quien también es abogada, señaló que funcionarios como la doctora Gabriela Nucamendi Cervantes, coordinadora federal de IMSS-Bienestar en Sonora, han enviado representantes sin poder de decisión. Estos representantes, según Vera, no están informados sobre el tema del río y no pueden responder preguntas específicas, limitándose a llevar consultas a niveles superiores sin soluciones inmediatas.
Falta de atención médica urgente y criterios restrictivos
Más allá de las irregularidades en el proceso, los CCRS han hecho público un comunicado titulado "Sin calendario ni acciones urgentes en salud: CCRS señalan vacíos tras reunión con autoridades sobre Río Sonora". En él, denuncian la falta de atención de urgencia para personas en contacto con zonas contaminadas. La respuesta oficial, según Vera, requiere que un médico determine sospechas de afectación por contaminación, un criterio que ella cuestiona: "¿Qué más sospecha quieren, si vivo en la cuenca?". Esto refleja la frustración de las comunidades que siguen esperando justicia y reparación tras más de una década del desastre ambiental.



