IMSS reprueba el hábito de añadir sal extra a la comida por riesgos graves para la salud
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha emitido una fuerte advertencia contra la costumbre de agregar más sal a los alimentos, incluso antes de probarlos, destacando que este comportamiento incrementa significativamente el riesgo de desarrollar diversas enfermedades. La sal, aunque es un mineral esencial para funciones como la transmisión de señales nerviosas y el equilibrio de líquidos, debe consumirse con moderación para evitar consecuencias negativas en el organismo.
Consecuencias del consumo excesivo de sal en la salud
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, un aumento en la ingesta de sal eleva el peligro de padecer condiciones graves, incluyendo:
- Hipertensión arterial
- Enfermedades cardiovasculares
- Accidentes cerebrovasculares
- Problemas renales
- Cáncer de estómago
- Osteoporosis
Esto se debe a que el exceso de sal promueve la retención de líquidos y el aumento de peso, forzando a órganos vitales como el hígado, los riñones y el corazón a trabajar por encima de sus capacidades normales. Según la Procuraduría Federal del Consumidor, esta sobrecarga afecta directamente al sistema cardiovascular y la función renal, comprometiendo la salud a largo plazo.
Impacto global y recomendaciones del IMSS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que aproximadamente 2.5 millones de defunciones anuales podrían evitarse si las personas ajustaran su consumo de sal a niveles adecuados. Para abordar este problema, el IMSS, en su Revista Familiar número 59, recomienda a la población mexicana adoptar medidas prácticas para reducir la ingesta de sal:
- Cocinar en casa utilizando ingredientes frescos y naturales.
- Emplear hierbas de olor y especias como alternativas para sazonar los alimentos.
- Leer detenidamente las etiquetas de los productos para seleccionar opciones bajas en sodio.
- Evitar el consumo de alimentos y bebidas ultraprocesados, que suelen contener altos niveles de sal.
Además, se destaca que el alto consumo de sodio en adultos a menudo está vinculado a una predisposición desarrollada durante la niñez, debido a la introducción inadecuada de productos ultraprocesados en la dieta. La OMS establece que el límite diario de sal no debe superar los 5 gramos, equivalente a una cucharadita, para mantener una salud óptima.
Esta información, basada en datos del IMSS y organismos internacionales, subraya la importancia de moderar el uso de sal en la alimentación diaria para prevenir enfermedades crónicas y mejorar la calidad de vida.



