IMSS: La clave para tu pensión está en las semanas cotizadas
Uno de los requisitos fundamentales para acceder a una pensión del Instituto Mexicano del Seguro Social es cumplir con un número mínimo de semanas cotizadas, el cual varía significativamente dependiendo de la ley bajo la que estés registrado. Este aspecto es crucial para planificar adecuadamente tu retiro laboral y asegurar tu futuro económico.
¿Cuántas semanas cotizas anualmente y cuántas necesitas?
En términos generales, si trabajas de forma continua durante un año completo, acumulas exactamente 52 semanas cotizadas ante el IMSS, ya que cada semana laboral equivale a una semana reconocida por la institución. Sin embargo, la cantidad total requerida para pensionarse presenta diferencias importantes según el régimen aplicable:
- Ley de 1973: Se necesitan al menos 500 semanas cotizadas para tener derecho a pensión.
- Ley de 1997: Para el año 2025, el requisito es de 850 semanas, con un incremento gradual que llevará este número hasta 1,000 semanas en el año 2031.
Esta distinción legal marca una diferencia sustancial en la planeación del retiro, especialmente para trabajadores más jóvenes que están bajo el régimen de 1997 y enfrentan requisitos más exigentes.
¿Cómo verificar tu situación actual?
El IMSS ofrece un mecanismo sencillo para que los trabajadores conozcan su avance en semanas cotizadas. A través del portal web oficial de la institución, puedes descargar la Constancia de Semanas Cotizadas ingresando tres datos básicos:
- Tu Clave Única de Registro de Población (CURP)
- El Número de Seguridad Social (NSS)
- Un correo electrónico vigente y actualizado
Este documento oficial es fundamental para evaluar tu progreso y determinar si te encuentras cerca de alcanzar los requisitos necesarios para solicitar tu pensión. Los expertos recomiendan revisar esta información periódicamente, al menos una vez al año, para mantener un control adecuado de tu situación previsional.
Diferencias en el cálculo de la pensión
Además de la variación en semanas requeridas, existen diferencias importantes en cómo se calcula el monto de la pensión según cada régimen:
Para trabajadores bajo la Ley de 1973: El monto de la pensión se determina con base en el salario promedio de los últimos cinco años trabajados. Además, existe la opción de la Modalidad 40, que permite incrementar significativamente el monto de la pensión mediante contribuciones adicionales durante el periodo laboral.
Para trabajadores bajo la Ley de 1997: La pensión depende principalmente del ahorro acumulado en la cuenta individual de la Afore. Sin embargo, desde 2024 se creó el Fondo de Pensiones para el Bienestar como un mecanismo de apoyo adicional para aquellos trabajadores cuyo saldo en la Afore resulte insuficiente para generar una pensión adecuada.
¿Qué hacer si no cumples con los requisitos?
Si al verificar tu situación descubres que aún no alcanzas el número mínimo de semanas cotizadas requeridas, existen varias alternativas:
- Continuar trabajando y cotizando regularmente hasta alcanzar el mínimo establecido
- Explorar opciones como la Modalidad 40 para quienes están bajo la Ley de 1973
- Realizar aportaciones voluntarias a tu cuenta de Afore si estás bajo la Ley de 1997
- Consultar con especialistas en seguridad social para evaluar todas las alternativas disponibles
La planeación anticipada es esencial para garantizar una pensión digna en el futuro. Revisar periódicamente tu situación en el portal del IMSS, comprender las diferencias entre los regímenes legales y explorar todas las opciones disponibles te permitirá tomar decisiones informadas sobre tu retiro laboral.