INMEGEN revela conexión vital entre hígado, intestino y cerebro para la salud integral
Conexión vital hígado-intestino-cerebro, clave para salud: INMEGEN

INMEGEN destaca la interconexión esencial entre hígado, intestino y cerebro para el bienestar general

El Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN) ha puesto de relieve, a través de sus investigadores, la estrecha y fundamental interrelación que existe entre el hígado, el intestino y el cerebro, órganos cuya salud conjunta es crucial para el correcto funcionamiento del organismo humano. Julio Isael Pérez Carreón, investigador del grupo de Genómica de Enfermedades Hepáticas del INMEGEN, enfatizó que cualquier afectación en uno de estos tres sistemas puede desencadenar alteraciones significativas a nivel digestivo, hepático e incluso neurológico.

Comunicación orgánica y mecanismos de interacción

Según explicó el especialista, la comunicación entre el hígado, el intestino y el cerebro se establece a través de múltiples vías:

  • La circulación sanguínea, que transporta moléculas y señales.
  • El nervio vago, un componente clave del sistema nervioso.
  • El sistema inmune, que modula respuestas inflamatorias.

Además, Pérez Carreón abundó en la existencia de un metabolismo integral que involucra moléculas como el triptófano y la serotonina. Este último es un neurotransmisor producido principalmente en el intestino y cuya regulación depende en gran medida del hígado, subrayando la interdependencia metabólica entre estos órganos.

Recomendaciones clave para preservar la salud integral

Con el objetivo de mantener el equilibrio de este sistema tripartito, los expertos del INMEGEN emitieron una serie de recomendaciones preventivas:

  1. Mantener una alimentación saludable y balanceada, reduciendo el consumo de alimentos ultraprocesados.
  2. Realizar ejercicio físico de manera regular.
  3. Evitar el consumo de alcohol y la automedicación.
  4. Cuidar la higiene del sueño.
  5. Atender de manera oportuna cualquier síntoma digestivo.

"Si actuamos a tiempo, el daño hepático se puede revertir y el organismo recupera su equilibrio. El cuidado diario es clave para una mejor salud integral", aseveró el investigador Pérez Carreón.

Investigaciones en genómica y hallazgos relevantes

El grupo de Genómica de Enfermedades Hepáticas del INMEGEN se encuentra estudiando los mecanismos por los cuales un hígado sano puede evolucionar hacia patologías graves como la cirrosis y el cáncer hepático. Entre sus hallazgos preliminares, destacan que pacientes con cáncer presentan una menor expresión de proteínas como la INMT, encargada de metabolizar neurotransmisores derivados del triptófano, en comparación con hígados sanos.

Isaac Aguirre Maldonado, estudiante de doctorado en el instituto, complementó esta visión al describir al hígado como "un gran escudo fisiológico", capaz de proteger al organismo frente a la inflamación intestinal provocada por dietas poco saludables. Sin embargo, advirtió que los desbalances alimenticios prolongados pueden derivar en condiciones como el hígado graso y la fibrosis hepática.

Riesgos de un daño hepático avanzado y llamado a la prevención

Los especialistas alertaron sobre las graves complicaciones que puede acarrear un daño hepático en estado avanzado, entre las que se incluyen:

  • Várices digestivas.
  • Alteraciones intestinales significativas.
  • Acumulación de amonio en la sangre, que puede afectar al cerebro y provocar encefalopatía, con síntomas que van desde la desorientación hasta el coma.

Por ello, reiteraron la importancia capital de mantener revisiones médicas periódicas para facilitar detecciones tempranas y abordajes oportunos. La salud del hígado, el intestino y el cerebro funciona como un sistema integrado, por lo que el cuidado preventivo y la adopción de hábitos saludables se erigen como pilares fundamentales para preservar el equilibrio orgánico y reducir el riesgo de enfermedades crónicas a largo plazo.