Mujeres en la ciencia: avances y desafíos en la investigación biomédica mexicana
El pasado 11 de febrero se conmemoró el Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2015 y celebrada por primera vez en 2016. Con la edición de la semana pasada, ya son once años consecutivos marcando este día, cuyo objetivo central es fomentar el acceso y la participación plena y equitativa de las mujeres y las niñas en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.
En México, la situación de las mujeres científicas en las instituciones de educación superior aún no alcanza un equilibrio perfecto con sus colegas varones, pero hay señales alentadoras de progreso. La participación femenina en la ciencia ha experimentado un crecimiento constante durante este siglo, aunque persisten disparidades en ciertas disciplinas especializadas.
El caso del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán
En el ámbito de la biomedicina, un campo donde el autor de este artículo tiene experiencia directa, la presencia de las mujeres es notablemente contundente. En el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), las investigadoras en ciencias médicas superan en número a los hombres. De un total de 177 investigadores con plaza en esta área, 117 son mujeres, lo que representa el 66%, mientras que 60 son hombres, equivalentes al 33%.
Los niveles de investigador en el INCMNSZ se clasifican de la A a la F, donde el nivel A requiere licenciatura, el B maestría, y del C al F doctorado. En todos estos niveles, las mujeres predominan, excepto en el nivel F, donde aún hay una ligera diferencia: 7 mujeres frente a 10 hombres. Los porcentajes de mujeres en cada nivel son: 72% en A, 88% en B, 54% en C, 71% en D, 63% en E y 41% en F.
Dado que en el nivel E las mujeres constituyen el 63%, es probable que en poco tiempo se iguale la representación en el nivel F. Además, el Instituto cuenta con 93 miembros adicionales de la comunidad que realizan investigación como parte del Sistema Nacional de Investigadores, aunque sus plazas principales son de médicos especialistas, nutriólogos o químicos. En este grupo, 38 son mujeres y 55 son hombres, mostrando una predominancia masculina del 60%, pero esta diferencia es compleja de analizar ya que la investigación no es su función principal.
Reconocimientos y logros destacados
Un indicador claro del impacto de las mujeres en la ciencia biomédica es el reconocimiento recibido en premios. Durante el año 2025, ocho de nueve premios importantes otorgados a investigadores del INCMNSZ fueron para mujeres, destacando la excelencia de su trabajo:
- La Dra. Norma Bobadilla recibió tres premios en el encuentro nacional de investigadores de la Secretaría de Salud: primer lugar al mejor trabajo de investigación básica, premio al mejor artículo publicado en ciencia básica por investigadores de la SS en 2024, y premio a la mejor tesis doctoral del 2024 dirigida por un investigador de la SS.
- La Dra. Miriam López obtuvo el primer lugar al mejor trabajo de investigación en salud pública y ciencias sociales en el mismo encuentro.
- La Dra. Lilia Noriega logró el segundo lugar al trabajo en ciencia básica.
- La Dra. Martha Kaufer, titular de la Dirección de Nutrición, recibió un reconocimiento del Colegio Mexicano de Nutriólogos por su trayectoria.
- La Dra. Florencia Rosetti fue galardonada con el premio Canifarma al mejor trabajo de investigación experimental.
- La Dra. Elena Zambrano obtuvo un premio internacional de gran relevancia, destacado en un editorial previo.
Estos logros son solo la punta del iceberg del trabajo que las mujeres están realizando en la institución, y pueden conocerse en detalle a través de la página oficial del Instituto en redes sociales.
Perspectivas futuras y reflexiones finales
La tendencia sugiere que, similar a lo observado en la medicina, hacia la mitad de este siglo la investigación biomédica podría convertirse en una disciplina con una mayoría abrumadora de mujeres. Esto plantea un escenario futuro donde, quizás hacia finales del siglo, se necesite promover también la participación masculina, lo que podría llevar a la creación de un día internacional del hombre y el niño en la ciencia.
En resumen, mientras el Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia sigue siendo crucial para visibilizar y apoyar la equidad, los datos del INCMNSZ muestran avances significativos en la biomedicina, aunque persisten desafíos en otras áreas científicas. La comunidad científica debe continuar trabajando para garantizar un entorno inclusivo y diverso en todos los campos del conocimiento.



