Naucalpan transforma clínica abandonada en centro médico de vanguardia con servicios gratuitos
En un esfuerzo histórico para revertir décadas de abandono en la infraestructura de salud pública, el presidente municipal de Naucalpan, Isaac Montoya Márquez, lideró personalmente la reinauguración completa de la Unidad Médica "La Raquelito", un espacio que había permanecido en el olvido durante múltiples administraciones anteriores y que ahora se consolida como un punto estratégico fundamental para la atención médica en la localidad.
Rescate integral de instalaciones deterioradas
El inmueble, ubicado en la calle Esfuerzo número tres de la colonia que lleva el mismo nombre, fue rescatado mediante instrucción directa del edil a través del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF). La intervención integral transformó radicalmente unas instalaciones que se encontraban en completo deterioro y abandono, convirtiéndolas en un centro médico completamente funcional, moderno y equipado con tecnología de punta.
"Esta obra va mucho más allá de una simple remodelación de fachada", declaró el alcalde durante el acto protocolario, al que asistieron la presidenta del organismo asistencial y diversas autoridades auxiliares. "Es la garantía tangible de un derecho humano fundamental que había sido negado durante demasiado tiempo a nuestras comunidades más vulnerables", enfatizó Montoya Márquez.
Servicios médicos gratuitos de especialidad
A partir de su reapertura oficial, la unidad ofrecerá consultas y tratamientos sin costo alguno en las siguientes especialidades médicas:
- Medicina general completa
- Odontología integral
- Optometría y salud visual
- Análisis clínicos básicos en laboratorio propio
De esta manera, se busca cubrir una necesidad largamente sentida no solo por los residentes de "La Raquelito", sino también por las comunidades aledañas que durante años carecieron por completo de servicios médicos accesibles y de calidad. La clínica operará con horarios fijos y de manera permanente, ofreciendo certidumbre a los vecinos que anteriormente dependían únicamente de jornadas esporádicas de atención.
Equipamiento tecnológico de última generación
Montoya Márquez destacó que el espacio fue rehabilitado bajo estándares de calidad equiparables a los de la medicina privada, rompiendo con el paradigma de que la salud pública debe ser de menor calidad. Entre el equipamiento de vanguardia con el que ahora cuenta la unidad se encuentran:
- Autorrefractómetros de precisión para exámenes visuales
- Sillones dentales completamente electrónicos
- Equipos de rayos X digitales
- Cámaras intraorales de alta definición
- Esterilizadores profesionales
- Mobiliario especializado para consulta ginecológica
- Instrumental completo para análisis clínicos
El alcalde adelantó además que para este mismo año se tiene previsto incorporar una impresora tridimensional de alta tecnología que permitirá fabricar placas dentales personalizadas, las cuales también serán entregadas de manera completamente gratuita a los pacientes que las requieran.
Compromiso con la gratuidad total
En un mensaje contundente, Montoya Márquez hizo hincapié en que, "a diferencia de gestiones pasadas, nuestra administración no impondrá cuotas de recuperación de ningún tipo", rompiendo así con prácticas que, según sus palabras, "lucraban indebidamente con la necesidad apremiante de la gente".
El mandatario municipal reiteró que la salud no puede ser vista como un privilegio al alcance de unos cuantos, sino como un derecho fundamental que debe ser garantizado plenamente por el estado. "Con esta acción concreta, el gobierno municipal refrenda su compromiso inquebrantable de optimizar cada peso de los recursos públicos para que el bienestar llegue de manera directa, tangible y permanente a cada hogar naucalpense", concluyó el presidente municipal.
La rehabilitación de la Unidad Médica "La Raquelito" representa un avance significativo en el fortalecimiento del sistema de salud municipal de Naucalpan, estableciendo un precedente importante en la recuperación de espacios públicos abandonados para convertirlos en centros de servicio comunitario de excelencia.



