Menopausia: Una Transición Natural Llena de Mitos y Oportunidades
El cuerpo humano es una obra maestra de anatomía y fisiología: asombroso, complejo y siempre sorprendente. En la mujer, esa complejidad se manifiesta de forma particular, porque los procesos hormonales y emocionales se entrelazan y marcan ritmos distintos en cada etapa de la vida. Un día puede sentirse gris y al siguiente lleno de color; comprender estas variaciones requiere tiempo, información y acompañamiento familiar y profesional.
¿Qué es la menopausia y por qué genera inquietud?
La menopausia marca el cese permanente de la capacidad reproductiva femenina. Suele ocurrir entre los 45 y 55 años, aunque hay variaciones individuales, y se confirma tras 12 meses sin menstruación. En ese momento los ovarios dejan de liberar óvulos y disminuyen los niveles de estrógeno y progesterona.
Muchas mujeres llegan a esta etapa con temor, alimentado por mitos y comentarios como “ya no podrás bajar de peso”, “te volverás muy intensa” o “perderás la cabeza”. Esos prejuicios aumentan la ansiedad y dificultan afrontar la transición con información y serenidad.
Cambios físicos y emocionales durante la menopausia
El inicio de la menopausia trae cambios notables: la percepción del propio cuerpo, el estado de ánimo y las relaciones sociales pueden transformarse. Las hormonas regulan el crecimiento, el metabolismo, la función sexual y reproductiva; cuando su producción se altera, también se afectan el sueño, el estado de ánimo y la salud ósea.
Entre las consecuencias a largo plazo se encuentran:
- Pérdida de masa ósea (osteoporosis)
- Mayor riesgo cardiovascular
- Alteraciones en el colesterol y la glucosa
- Insomnio e infecciones urinarias
- Aumento de peso y cambios bruscos de humor
El papel clave de la alimentación en la menopausia
La nutrición es una herramienta fundamental para mitigar muchos de los síntomas asociados a la menopausia. La disminución de estrógenos puede modificar la composición corporal, favorecer la redistribución de grasa y ralentizar el metabolismo, por lo que una estrategia alimentaria adecuada ayuda a mantener energía, ánimo y salud metabólica.
Pautas nutricionales recomendadas
Para enfrentar esta etapa, se sugieren las siguientes pautas:
- Calcio y vitamina D: refuerzan huesos y músculos; su combinación mejora la absorción.
- Proteínas de calidad: priorizar pescados, huevos y aves para conservar la masa muscular.
- Grasas saludables: omega‑3 y monoinsaturadas (aguacate, aceite de oliva, semillas) benefician la salud cerebral y cardiovascular, reducen inflamación y favorecen la saciedad.
- Fibra: frutas, verduras, cereales integrales y leguminosas ayudan a regular colesterol, glucosa y tránsito intestinal.
- Hidratación: 2 a 3 litros de agua al día favorecen la motilidad intestinal y el bienestar general.
- Fitoestrógenos: alimentos como soja, linaza y garbanzos pueden ayudar a disminuir bochornos en algunas mujeres.
Alimentos para limitar
Reducir azúcares refinados, ultra procesados, sal, alcohol y exceso de cafeína, ya que pueden intensificar síntomas como sudoraciones, alteraciones del ánimo y problemas metabólicos.
Individualizar el plan y buscar apoyo profesional
Una dieta balanceada y suficiente es la base, pero cada mujer es única. Es imprescindible realizar chequeos médicos para identificar deficiencias, interacciones con medicamentos o condiciones que requieran un plan personalizado y seguimiento nutricional o farmacológico. Los suplementos pueden ser útiles, pero siempre bajo supervisión profesional.
La menopausia no es un final, sino el inicio de una nueva etapa que invita al cuidado consciente del cuerpo y la mente. Con información, acompañamiento y hábitos saludables —alimentación adecuada, actividad física y apoyo emocional— es posible transitarla con calidad de vida. Acompañemos a las mujeres de nuestras familias con respeto, escucha y soluciones prácticas.
*Gabriela Elortegui / UNIVA