Aumenta la menstruación temprana en niñas mexicanas: 29% entre 9 y 11 años
Menstruación temprana en México: 29% de niñas entre 9 y 11 años

Aumenta la menstruación temprana en niñas mexicanas: 29% entre 9 y 11 años

La Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual, presentada en 2026 por Essity, UNICEF y la colectiva Menstruación Digna México, revela un incremento preocupante en el porcentaje de niñas que comienzan a menstruar entre los 9 y 11 años en México. Este estudio, que analiza la educación menstrual, acceso a productos, infraestructura y bienestar físico, muestra una tendencia clara hacia la menstruación temprana, con implicaciones significativas para la salud y el desarrollo de las menores.

Cambios en la edad de la primera menstruación

El estudio indica que el 29% de las personas encuestadas reportó haber tenido su primera menstruación entre los 9 y 11 años, mientras que el 66% dijo haberla experimentado entre los 12 y 15 años. Comparado con la primera edición de la encuesta en 2022, donde el 24% comenzó a menstruar en ese rango de edad temprana, el indicador ha crecido cinco puntos porcentuales. Este cambio, que puede tener explicaciones biológicas y sociales, ocurre en un contexto donde muchas niñas enfrentan su primera regla sin información suficiente, agravando los desafíos en su desarrollo.

Falta de información y educación menstrual

Uno de los hallazgos más alarmantes es que el 66% de las personas encuestadas tuvo poca o ninguna información cuando llegó su primera menstruación. Aunque esto representa una ligera mejora frente al 69% registrado en 2022, los especialistas consideran que sigue siendo una señal de alerta. Además, el 75% de las personas no sabe que el ciclo menstrual se divide en cuatro fases: menstrual, folicular, ovulación y lútea, evidenciando una brecha educativa crítica.

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En cuanto a las fuentes de información, el panorama ha evolucionado: mientras el 71% escuchó por primera vez del tema en su familia, hoy internet y redes sociales se han convertido en la principal fuente, con un 52% recurriendo a plataformas digitales. En contraste, solo el 4% recibe educación sobre menstruación en la escuela, una cifra que no ha cambiado desde 2022, lo que subraya la necesidad de fortalecer los programas educativos formales.

Impacto en la vida cotidiana y educación

La menstruación continúa impactando significativamente la vida diaria de niñas y mujeres. El 54% de las personas encuestadas reporta sufrir cólicos menstruales intensos, con un nivel promedio de dolor de 7.1 en una escala del 1 al 10. Este dolor es el principal motivo por el que muchas interrumpen sus actividades: el 34% dijo dejar de realizar actividades por molestias físicas, y el 33% evita ciertas situaciones por miedo a manchar su ropa.

Entre niñas menores de 15 años, el impacto llega al ámbito educativo: el 31% afirmó haber dejado de asistir a la escuela durante su menstruación, lo que puede afectar su rendimiento académico y desarrollo social. Este dato resalta la urgencia de abordar la gestión menstrual desde una perspectiva integral que incluya apoyo médico y educativo.

Acceso a productos e infraestructura

El acceso a productos para gestionar el ciclo menstrual sigue siendo limitado en México. En 2022, el 56% de las personas encuestadas dijo no contar con productos menstruales ante un imprevisto en su escuela o lugar de trabajo; para 2025, esta cifra aumentó al 67%. Entre estudiantes menores de 15 años, el 57% señaló no tener acceso a productos cuando los necesita, y el 42% reportó falta de insumos básicos en baños, como jabón o papel higiénico.

Actualmente, las toallas sanitarias desechables son el método más utilizado, con un 92% de preferencia, mientras que los tampones alcanzan el 11% y opciones reutilizables como copas menstruales o calzones absorbentes apenas representan entre el 1% y el 2%. Esta dependencia de productos desechables puede aumentar los costos económicos y ambientales, exacerbando las desigualdades.

Demandas y consenso social

A pesar de las brechas identificadas, existe un consenso creciente sobre la importancia de hablar abiertamente del tema. El 98% de las personas encuestadas considera importante o muy importante que se enseñe educación menstrual a todas las personas, incluyendo hombres. Además, el 93% cree necesario eliminar el 16% de impuesto a productos menstruales y impulsar políticas públicas que faciliten el acceso a insumos y mejores condiciones de infraestructura.

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Para las organizaciones involucradas, los resultados muestran que la conversación pública sobre menstruación ha avanzado, pero aún queda camino por recorrer para garantizar una gestión menstrual digna para todas las personas en México. La necesidad de educación, acceso equitativo y políticas inclusivas se vuelve más urgente ante el aumento de la menstruación temprana y sus consecuencias en la salud y bienestar de las niñas.