Alergias Alimentarias: Los 9 Alérgenos Principales y Cómo Identificarlos
Alergias Alimentarias: Los 9 Alérgenos Principales

Alergias Alimentarias: Una Guía Completa sobre los Alérgenos Más Comunes

En la vida cotidiana, desde las compras en el supermercado hasta la preparación del lunch escolar, pocas veces se reflexiona sobre cómo ciertos alimentos pueden representar un riesgo real para algunas personas. Las alergias alimentarias son una condición médica que ha impulsado cambios significativos en el etiquetado, nuevas regulaciones y una mayor investigación científica en los últimos años. Comprender qué implica que un alimento sea alérgeno, cómo se regula su declaración en los empaques y por qué puede desencadenar reacciones graves permite dimensionar su impacto en la salud pública y en el día a día.

¿Qué Son los Alimentos Alérgenos y Cómo Afectan al Cuerpo?

Un alimento alérgeno es aquel que contiene proteínas capaces de desencadenar una respuesta exagerada del sistema inmunológico en individuos sensibles. El cuerpo identifica erróneamente una sustancia del alimento como una amenaza y reacciona para "defenderse", según explica la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Esta respuesta inmunológica puede provocar síntomas como ronchas o urticaria, inflamación de labios, lengua o garganta, dificultad para respirar, mareo o caída de presión, y en casos extremos, anafilaxia, una emergencia médica que requiere atención inmediata.

Prevalencia en Aumento: Datos Alarmantes

Estudios recientes indican que las alergias alimentarias son un problema de salud cada vez más visible. Investigadores de la Northwestern University estiman que aproximadamente el 11% de los adultos y el 8% de los niños en Estados Unidos reportan alergias alimentarias, con variaciones entre grupos poblacionales. Paralelamente, un análisis publicado en The Lancet Public Health por expertos del Imperial College London encontró un incremento en los diagnósticos de alergia alimentaria en Reino Unido, reflejando una mayor carga clínica y la necesidad de fortalecer el manejo en atención primaria. Estos datos no necesariamente significan que haya más alergias que antes, pero sí muestran una mayor identificación, diagnóstico y registro clínico.

La Lista Oficial: Los 9 Alérgenos Principales

Aunque más de 160 alimentos pueden causar reacciones alérgicas, las autoridades sanitarias se centran en los llamados "alérgenos mayores", responsables de la mayoría de los casos graves. Históricamente, la FDA ha reconocido ocho principales: leche, huevo, pescado, mariscos crustáceos, cacahuate (maní), nueces de árbol (como almendra, nuez y avellana), trigo y soya. Desde el 1 de enero de 2023, el sésamo (ajonjolí) se ha unido oficialmente como el noveno alérgeno mayor en Estados Unidos bajo la FASTER Act, lo que exige su declaración obligatoria en el etiquetado de alimentos empacados.

Identificación en Etiquetas: Desafíos y Riesgos

Uno de los principales retos para los consumidores es identificar estos alérgenos en las etiquetas, ya que a menudo se esconden bajo nombres técnicos o derivados. Por ejemplo:

  • Leche: puede aparecer como suero, caseína o lactoalbúmina.
  • Huevo: albúmina o lisozima.
  • Soya: proteína vegetal texturizada o lecitina.
  • Trigo: sémola o harina enriquecida.
  • Sésamo: tahini o pasta de ajonjolí.
  • Nueces: presentes en postres, salsas o productos procesados.

Además, existe el riesgo de contaminación cruzada, cuando un alimento entra en contacto accidental con otro alérgeno durante su producción, lo que subraya la importancia de etiquetas claras y precisas.

Alergia vs. Intolerancia: Diferencias Clave

Es común confundir alergias con intolerancias, pero la FDA destaca que la alergia alimentaria puede provocar reacciones sistémicas graves, incluso mortales si evoluciona a anafilaxia, mientras que la intolerancia generalmente afecta solo el sistema digestivo y no compromete la respiración o la presión arterial. Ante síntomas repetitivos tras consumir un alimento, se recomienda consultar a un especialista en alergias para un diagnóstico adecuado.

Etiquetado y Prevención: Herramientas Esenciales

El debate sobre el etiquetado preventivo ha ganado relevancia. La FDA exige que los alérgenos mayores se declaren claramente en la lista de ingredientes, y en 2025 actualizó su guía sobre este tema. El etiquetado precautorio, como "puede contener", advierte sobre posible contaminación cruzada, aunque un análisis en el World Allergy Organization Journal señala que su uso es inconsistente a nivel global, generando confusión. Para prevenir reacciones, es crucial leer las etiquetas con atención y buscar atención médica inmediata ante signos de anafilaxia, como dificultad respiratoria o hinchazón de garganta.

Prevención desde la Infancia: Estrategias Protectoras

Un estudio publicado en la revista Pediatric Allergy and Immunology encontró que introducir una mayor diversidad de alimentos alrededor de los 9 meses de edad, bajo orientación médica, se asoció con menor probabilidad de desarrollar alergias alimentarias a los 18 meses. Esto sugiere que una variedad adecuada en la etapa complementaria podría tener un efecto protector, reforzando la importancia de la educación y la vigilancia constante.

En resumen, las alergias alimentarias constituyen una respuesta inmunológica con distintos niveles de gravedad que exige vigilancia constante. La actualización de normativas, el reconocimiento de nuevos alérgenos y los estudios recientes sobre prevalencia reflejan la necesidad de fortalecer la información y el etiquetado como herramientas clave de prevención en la salud pública.