Enfermedades silenciosas que afectan a México: diabetes y cardiovasculares lideran mortalidad
Enfermedades silenciosas que más afectan a los mexicanos

Enfermedades silenciosas que afectan a México: diabetes y cardiovasculares lideran mortalidad

En México, numerosas enfermedades que impactan significativamente a la población se desarrollan de manera silenciosa, sin síntomas evidentes o señales alarmantes durante sus etapas iniciales. Estas condiciones progresan lentamente, en completo sigilo, hasta que emergen complicaciones que podrían haberse prevenido mediante una detección temprana y oportuna.

Paralelamente, padecimientos que parecían controlados han reaparecido en diversos estados del territorio nacional. Este panorama epidemiológico plantea una interrogante crucial: ¿cuáles son las enfermedades más frecuentes entre los mexicanos y qué aspectos debemos monitorear constantemente?

Diferencia entre enfermedades frecuentes y causas principales de muerte

Es fundamental distinguir entre las enfermedades más frecuentes y las principales causas de mortalidad. Las enfermedades más frecuentes son aquellas que un mayor número de personas padece o que se diagnostican con mayor regularidad en consultorios médicos. En contraste, las principales causas de muerte son los padecimientos que provocan más defunciones durante un año específico.

Según las estadísticas preliminares más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las principales causas de muerte en México incluyen:

  • Enfermedades del corazón
  • Diabetes mellitus
  • Tumores malignos
  • Enfermedades del hígado
  • Accidentes y causas externas

Estos datos confirman categóricamente que las enfermedades crónicas no transmisibles dominan la mortalidad nacional. La Secretaría de Salud ha reiterado en múltiples ocasiones que este tipo de enfermedades representan la mayor carga para el sistema sanitario mexicano, tanto en número de casos como en impacto económico y social.

Enfermedades crónicas no transmisibles que más impactan a México

Las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT) son aquellas que no se contagian entre personas y suelen desarrollarse de forma gradual y progresiva. Aunque muchas pueden controlarse mediante tratamiento adecuado, si no se detectan oportunamente generan complicaciones graves y potencialmente mortales.

Hipertensión y diabetes: enemigos silenciosos

La hipertensión arterial y la diabetes tipo 2 figuran entre los padecimientos más frecuentes en adultos mexicanos. Ambas condiciones pueden permanecer completamente asintomáticas durante años, lo que retrasa significativamente su diagnóstico y tratamiento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la hipertensión constituye uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, infartos y accidentes cerebrovasculares. Numerosas personas desconocen que padecen esta condición porque no produce molestias evidentes durante sus etapas iniciales.

En el caso específico de la diabetes, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que esta enfermedad no solo incrementa el riesgo de muerte prematura, sino también de discapacidad por complicaciones como daño renal, problemas visuales severos o neuropatía. Tanto la hipertensión como la diabetes dañan lentamente órganos vitales si no se controlan adecuadamente.

Obesidad: factor de riesgo predominante

El sobrepeso y la obesidad constituyen uno de los principales factores de riesgo en México. La Secretaría de Salud ha señalado que una proporción importante de la población adulta presenta exceso de peso, lo que incrementa sustancialmente la probabilidad de desarrollar diabetes, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.

La obesidad no representa simplemente una cuestión estética; constituye un problema metabólico complejo que afecta el funcionamiento integral del organismo y aumenta considerablemente el riesgo de complicaciones a largo plazo.

Enfermedades infecciosas y prevenibles que persisten

Aunque las enfermedades crónicas dominan las estadísticas nacionales, las enfermedades infecciosas prevenibles continúan siendo una preocupación significativa para las autoridades sanitarias.

Sarampión y cobertura de vacunación

La Organización Panamericana de la Salud ha alertado sobre brotes de sarampión en la región, incluyendo México, relacionados directamente con una disminución en la cobertura de vacunación durante los últimos años. El sarampión es altamente contagioso, pero puede prevenirse eficazmente mediante vacunas seguras y comprobadas.

La OMS y UNICEF informaron recientemente que cientos de miles de niños en México no recibieron esquemas completos de vacunación en 2024, lo que eleva considerablemente el riesgo de brotes epidémicos. Este dato resulta particularmente preocupante porque la vacunación representa una de las herramientas más efectivas para evitar enfermedades graves y potencialmente mortales.

Tuberculosis: infección persistente

La tuberculosis, una infección bacteriana que afecta principalmente los pulmones, continúa presente en ciertas regiones y poblaciones vulnerables del país. Aunque existe tratamiento disponible, el diagnóstico tardío puede complicar significativamente la recuperación y aumentar el riesgo de contagio comunitario. La OPS mantiene programas regionales específicos para el control de tuberculosis y otras infecciones respiratorias.

Señales y síntomas que nadie debe ignorar

Reconocer síntomas tempranos puede marcar la diferencia entre un tratamiento exitoso y complicaciones graves:

  • Hipertensión: no suele presentar señales claras; por eso se recomienda medir la presión arterial de manera regular y sistemática.
  • Diabetes: sed constante, aumento en la frecuencia de orinar, visión borrosa y fatiga inexplicable pueden ser señales de alerta temprana.
  • Enfermedades cardíacas: dolor u opresión en el pecho, dificultad para respirar y palpitaciones irregulares requieren atención médica inmediata.

La Secretaría de Salud insiste en la importancia fundamental de los chequeos periódicos, especialmente en personas con antecedentes familiares o factores de riesgo como tabaquismo, obesidad o sedentarismo prolongado.

Hábitos saludables que reducen el riesgo

La OPS y la Secretaría de Salud promueven medidas claras y accesibles para toda la población:

  1. Realizar actividad física de forma regular y consistente.
  2. Mantener una alimentación balanceada, con menor consumo de azúcares refinados y grasas saturadas.
  3. Vigilar periódicamente el peso corporal y la circunferencia abdominal.
  4. Acudir a revisiones médicas periódicas para detectar hipertensión o diabetes en etapas tempranas.
  5. Mantener actualizado y completo el esquema nacional de vacunación.

Estas recomendaciones forman parte integral del Plan Estratégico de la OPS 2020–2025 y de las estrategias nacionales de prevención y promoción de la salud.

El panorama epidemiológico actual en México muestra una predominancia clara de enfermedades crónicas no transmisibles, como las cardiovasculares y la diabetes, que concentran la mayor parte de la mortalidad nacional. Simultáneamente, persisten desafíos significativos en el control de enfermedades infecciosas prevenibles, particularmente en contextos de baja cobertura de vacunación.

La información oficial de organismos como el INEGI, la Secretaría de Salud y la OPS confirma que la detección oportuna, el control efectivo de factores de riesgo y la prevención mediante vacunación constituyen elementos centrales para reducir sustancialmente la carga de enfermedad en el país.