Frituras: El Peligro Oculto en las Cooperativas Escolares de México
El Gobierno federal mantiene una estrategia de salud activa en todas las escuelas del país, con el objetivo claro de eliminar la venta de comida chatarra y proteger la salud de millones de estudiantes. En medio de este esfuerzo nacional, surge una pregunta crucial: ¿qué productos representan el mayor riesgo dentro de este tipo de alimentación?
El Veredicto de los Expertos: Las Frituras en el Punto de Mira
Según especialistas en nutrición consultados, las frituras se posicionan como los productos chatarra menos saludables que actualmente se ofrecen tanto en cooperativas escolares como en puestos ambulantes ubicados en las inmediaciones de los planteles educativos. Estos alimentos no solo carecen de valor nutrimental significativo, sino que presentan riesgos concretos para el desarrollo infantil y adolescente.
Édgar Rivera, académico del Centro Universitario de los Altos de la Universidad de Guadalajara, explicó con detalle el problema: "La principal fuente de alimentos no saludables son aquellos elaborados a base de harina ultraprocesada". El experto mencionó específicamente productos como:
- Los famosos chetos en sus versiones amarilla y roja
- Churritos y duritos industriales
- Combinaciones peligrosas con cacahuates japoneses cargados de azúcar y grasa
- Acompañamientos como cueritos y otros alimentos rápidos
Un Problema que Va Más Allá de las Frituras
Sin embargo, el panorama de riesgo no se limita exclusivamente a las frituras. El académico Rivera también alertó sobre otros productos frecuentes en el entorno escolar:
- Panes industriales y muffins con alto contenido calórico
- Galletas con chispas de chocolate y exceso de azúcar
- Raspados y helados con concentraciones peligrosas de endulzantes
Por su parte, Alicia Silva, académica del Departamento de Ciencias de la Salud del Centro Universitario de Tonalá, ofreció una perspectiva más matizada sobre la situación: "Cada tiendita es un caso especial. Todos los platillos podrían ofrecer opciones más saludables".
La especialista enfatizó que no se trata de eliminar abruptamente todos los productos de las cooperativas para reemplazarlos exclusivamente con frutas y ensaladas, sino de realizar un análisis caso por caso que permita mejorar progresivamente la oferta alimentaria.
Un Camino Hacia la Transformación Alimentaria
Silva agregó un punto fundamental: mientras algunos productos podrían mantenerse con ajustes en su preparación o presentación, otros deben ser eliminados definitivamente tanto de las cooperativas escolares como de los comercios ambulantes que operan cerca de los planteles. En esta categoría de eliminación prioritaria se encuentran precisamente las frituras, debido a su escaso o nulo aporte de nutrientes esenciales.
La experta concluyó con un mensaje esperanzador: "Cada cooperativa requiere un análisis específico, pero todo lo que ofrecen puede mejorarse con voluntad y planificación". Este enfoque gradual pero decidido representa la vía más viable para transformar los hábitos alimenticios de las nuevas generaciones mexicanas.