Especialistas urgen proteger salud mental de menores con obesidad ante riesgo de depresión
Urgen proteger salud mental de menores con obesidad por depresión

Protección urgente para la salud mental de menores con obesidad

Especialistas en salud han emitido una alerta contundente sobre la necesidad de proteger la salud mental de niñas, niños y adolescentes que viven con obesidad en México. La relación entre esta condición y los problemas emocionales es bidireccional y preocupante: a mayor grado de obesidad, mayor riesgo de desarrollar afectaciones psicológicas severas.

Riesgo aumentado de depresión y ansiedad

Fernando Pérez Galaz, cofundador de la Fundación Obesidades y reconocido bariatra, explicó en entrevista que las personas con obesidad enfrentan estigmatización y discriminación por su apariencia física, lo cual incrementa hasta cuatro veces la probabilidad de padecer depresión. "La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial que se manifiesta en el cuerpo, pero su origen está en el cerebro", señaló el especialista.

"Cuando un menor experimenta estigma y discriminación, se siente señalado y puede deprimirse. La insatisfacción con la apariencia física impacta directamente en la salud mental e incluso en la calidad del sueño. Muchos pacientes enfrentan soledad, lo que constituye un factor de riesgo adicional para desarrollar ansiedad y depresión", detalló Pérez Galaz.

Diagnóstico alarmante de Save the Children

La organización Save the Children presentó recientemente su diagnóstico "Salud mental de niñas, niños y adolescentes en México: evidencia y áreas prioritarias para fortalecer sus entornos protectores". El estudio identifica la necesidad urgente de fortalecer la protección de la salud mental de las infancias en el país y trabajar en la construcción de espacios seguros para su desarrollo integral.

Dirk Glas, CEO de Save the Children México, reconoció que aunque existe trabajo importante en el país para cuidar la salud mental de las infancias, es necesario fortalecer la conversación sobre el tema. "Es una realidad que ya no puede esperar", afirmó el directivo.

Políticas públicas insuficientes

Nancy Ramírez, directora de Incidencia Política y Temas Globales de Save the Children, celebró los avances en la construcción de una política de salud mental con enfoque comunitario en México. "Hay que reconocer que el país ha avanzado sustantivamente en generar planes, políticas, programas y estrategias para atender la salud mental, particularmente en lo referente al suicidio".

Sin embargo, puntualizó la necesidad de fortalecer la prevención y garantizar que todos los menores tengan el acompañamiento necesario. "Muchos niños y adolescentes no conocen la información disponible o no han tenido acceso a los servicios de salud mental", advirtió Ramírez.

Cifras preocupantes sobre suicidios

Las estadísticas revelan una situación alarmante:

  • En América Latina y el Caribe, el suicidio se ha convertido en la tercera causa de muerte entre adolescentes de 15 a 19 años, con 45,800 casos anuales.
  • En México, en el grupo de 10 a 14 años, el suicidio fue la cuarta causa de muerte nacional con 217 defunciones registradas en 2023.
  • Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2024 las niñas representaron el 59.1% del total de defunciones en este grupo etario.

Falta de atención generalizada

En 2024, un total de 144,897 niños, niñas y adolescentes solicitaron atención por condiciones mentales en México:

  1. 77.7% presentaba problemas de ansiedad
  2. 34.6% tenía trastornos de conducta
  3. 20.5% sufría depresión

Claudia Aranda, especialista en Salud Mental de Save the Children, reveló que 80% de los casos se quedan sin atención adecuada. "Hasta 80% de las personas que requiere atención en salud mental no la recibe", señaló la experta, quien destacó la importancia de fortalecer entornos familiares, escolares y comunitarios como base de protección.

Adolescencia: etapa de alta vulnerabilidad

En México, el 50% de los jóvenes ha recibido atención psicológica según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). La adolescencia, que comprende la etapa temprana (10-14 años) y tardía (15-19 años), representa una fase de alta vulnerabilidad emocional donde se definen hábitos, relaciones y mecanismos de afrontamiento que influyen directamente en la salud mental.

Humberto Bautista, vocero oficial de PiSA Farmacéutica, explicó que "la salud mental siempre se verá afectada por múltiples factores, especialmente por la forma en que cada individuo interactúa con su entorno social". El especialista añadió que "un factor determinante para la estabilidad mental del adolescente es el ambiente familiar, que representa su primer contacto con el mundo exterior".

Conclusión clara: inversión y coordinación

El diagnóstico de Save the Children tiene una conclusión inequívoca: se requiere inversión urgente, prevención efectiva y fortalecimiento de la atención a la salud mental de niñas, niños y adolescentes. Esto debe lograrse mediante un trabajo coordinado entre instituciones gubernamentales, comunidades y familias, con el objetivo fundamental de acompañar a los menores en el proceso de reconocer, manejar y atender sus emociones de manera saludable.