Sangrado nasal en niños: guía de primeros auxilios y cuándo alarmarse
Sangrado nasal en niños: qué hacer y cuándo preocuparse

Ver que tu hijo comienza a sangrar de la nariz puede ser una experiencia angustiante para cualquier mamá o papá. Aunque en la mayoría de los casos no representa algo grave, mantener la calma y saber cómo actuar puede hacer una gran diferencia para ayudar al pequeño y evitar complicaciones.

¿Cómo detener una hemorragia nasal en niños?

De acuerdo con la pediatra Fer Carmona, la mayoría de los sangrados nasales en niños no son graves; sin embargo, sí es importante saber qué hacer en el momento para detener la hemorragia correctamente. Estas son algunas recomendaciones:

  • Mantén la calma para no asustar más al niño.
  • Siéntalo con la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante.
  • Pídele que respire por la boca.
  • Presiona suavemente la parte blanda de la nariz (debajo del hueso) durante 5 a 10 minutos sin soltar.
  • Puedes colocar una compresa fría o hielo sobre el puente de la nariz.

La especialista también advierte que no debes introducir pañuelos, cotonetes ni gasas dentro de la nariz, ya que podrían empeorar el sangrado.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

¿Por qué sangra la nariz de los niños?

Una de las dudas más frecuentes entre madres y padres es qué provoca las hemorragias nasales en los pequeños. De acuerdo con Healthy Children, puede ser señal de una enfermedad y en algunos casos no se trata de algo grave, aunque también puede estar relacionado con lesiones. Estas son algunas de las causas más comunes:

  • Rascarse la nariz con fuerza y lastimar la membrana nasal.
  • Introducir objetos en la nariz.
  • Resfriados frecuentes o temporadas de invierno.
  • Resequedad en las membranas nasales, lo que provoca grietas y costras.
  • Enfermedades crónicas como la rinitis alérgica.

¿Cuándo debes preocuparte por un sangrado nasal en niños?

Aunque muchas hemorragias nasales infantiles pueden controlarse en casa, es importante estar atentos a ciertos síntomas que podrían indicar que el niño necesita atención médica inmediata. Según Healthy Children, debes acudir con un especialista si el menor presenta alguno de estos signos:

  • Está pálido, sudoroso o no responde.
  • Consideras que ha perdido mucha sangre.
  • Sangra también por la boca o vomita sangre o material parecido a granos de café.
  • El sangrado comenzó después de un golpe o lesión en la cabeza.

Recuerda que actuar con calma puede ayudar a tranquilizar a tu hijo mientras recibe la atención adecuada. Ante cualquier duda o si el sangrado es frecuente, lo mejor siempre será consultar con el pediatra para descartar posibles complicaciones.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar