Apego en la Infancia: Clave para Prevenir Trastornos Psiquiátricos Futuros
La importancia del apego durante los primeros años de vida se ha revelado como un factor determinante no solo para el desarrollo emocional infantil, sino también para la salud integral a lo largo de toda la existencia. Según evidencia científica presentada en el 'XXVII Ateneo de Bioética' organizado por la Fundación de Ciencias de la Salud, las alteraciones tempranas en estos vínculos afectivos pueden desencadenar graves consecuencias psiquiátricas y médicas.
Consecuencias Clínicas de la Falta de Apego
La psiquiatra María Eugenia Herrero explicó que cuando el apego adecuado falta, las manifestaciones psicopatológicas pueden aparecer incluso antes del primer año de vida. "Se pueden diagnosticar a través de problemas de sueño y alimentación, irritabilidad importante, llanto frecuente e incoercible o, por el contrario, apatía y exceso de sueño", detalló la especialista.
A medida que el niño crece, estas dificultades iniciales pueden evolucionar hacia desconfianza, miedo, dificultades en relaciones interpersonales, inseguridad, baja autoestima y conductas agresivas defensivas. En los casos más graves, la ausencia de apego en etapas tempranas puede derivar en trastornos psiquiátricos severos como el trastorno límite de la personalidad.
Impacto a Largo Plazo y Evidencia Científica
La evidencia científica demuestra consecuencias alarmantes a largo plazo:
- Incremento del riesgo de trastornos ansioso-depresivos
- Mayor probabilidad de abuso de sustancias
- Desarrollo de patologías médicas como enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo II
- Reducción significativa de la esperanza de vida
El profesor Carlos Avendaño, catedrático emérito de Anatomía Humana y Neurociencia de la Universidad Autónoma de Madrid, señaló que "muchas de las alteraciones neurales generadas son duraderas, y probablemente algunas pueden ser permanentes y quizá irreversibles". Sin embargo, destacó que el cerebro posee capacidades adaptativas que, mediante estrategias preventivas y terapéuticas adecuadas, pueden reorganizar funciones distorsionadas.
Dimensión Bioética y Responsabilidad Social
Desde una perspectiva bioética, los expertos insistieron en la obligación de los profesionales sanitarios de detectar precozmente estas situaciones. "La responsabilidad y la ética de máximos que nuestra profesión médica exige nos invita a estudiar y conocer este tipo de problemas", manifestó Herrero, destacando la necesidad de que pediatras, médicos de familia, obstetras y neonatólogos presten especial atención a la díada madre-bebé.
El profesor Diego Gracia, presidente de la Fundación de Ciencias de la Salud, subrayó que "el apego no es solo una categoría psicológica, sino una realidad biológica con profundas implicaciones éticas". Cuando falla, se resiente no solo la vida emocional del niño, sino también su salud integral y, en consecuencia, nuestra responsabilidad social como comunidad.
Protección de Menores y Sistemas de Apoyo
La segunda mesa de la jornada abordó la dimensión jurídica y social del apego, con especial atención a los sistemas de protección de menores. Salomé Adroher, profesora de Derecho de la Universidad Pontificia Comillas, reveló datos preocupantes: "Según los últimos datos oficiales de 2024, solo un 45 por ciento de los niños del sistema de protección estuvieron en acogimiento familiar".
Adroher puso el foco en la importancia de promover vínculos seguros desde los primeros años, destacando que "solo las familias pueden ofrecer un apego seguro a los niños; el sistema residencial, por muy pequeños que sean los centros y estupendos sus profesionales, no puede jamás cumplir el papel de las familias".
Los expertos reclamaron una apuesta institucional decidida por el acogimiento familiar y facilitar la continuidad de los vínculos cuando un acogimiento pueda transformarse en adopción. "Algunas leyes autonómicas han avanzado sobre ello, pero todavía queda mucho camino por recorrer", sostuvo Adroher.
Integración en Políticas Públicas
Los participantes coincidieron en la necesidad de reforzar los sistemas de apoyo a la infancia e integrar el conocimiento sobre el apego en las políticas públicas de protección. Desde el punto de vista ético y jurídico, la ley establece con claridad que debe primar el interés superior del menor sobre cualquier otro interés legítimo concurrente.
La jornada concluyó con un llamado a la acción colectiva: la ausencia de vínculos seguros en la infancia está configurando una generación de adultos con mayor vulnerabilidad a las patologías mentales y a la exclusión social, un problema que requiere atención urgente desde múltiples frentes -científico, médico, jurídico y social- para construir una sociedad más saludable y equitativa.



