UNAM alerta: Procrastinación no es inofensiva, conoce señales y ejercicios para combatirla
UNAM advierte sobre riesgos de procrastinación y cómo evitarla

UNAM advierte que la procrastinación no es inofensiva: riesgos, señales y estrategias para superarla

La procrastinación, un fenómeno común que implica posponer tareas importantes en favor de actividades más placenteras, no es un hábito inofensivo, según alerta la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Este comportamiento, que genera un alivio momentáneo, puede tener graves consecuencias a largo plazo, especialmente en el ámbito académico y emocional.

¿Qué es la procrastinación y cómo se diferencia del descanso?

Karla Paola Colin Mendiola, especialista de la Clínica de Salud Mental del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la UNAM, explica que la procrastinación está vinculada a una falta de regulación emocional y, en muchos casos, a síntomas de ansiedad o depresión. Es crucial distinguirla del simple descanso: mientras que descansar implica una pausa activa que reduce el estrés, procrastinar conlleva una sensación de culpa y la persistente idea de que se debería estar realizando la tarea pendiente.

Señales de que estás procrastinando

Pensamientos como "Después lo hago", "Todavía tengo tiempo" o "Primero hago otra cosa" son indicadores claros de procrastinación. Estos suelen acompañarse de conductas como buscar urgentemente actividades secundarias que solo retrasan lo importante. La experta subraya que, aunque se experimenta un alivio temporal al evitar el malestar de la tarea, esto refuerza un ciclo negativo de postergación.

Los tres tipos de procrastinación identificados por la UNAM

  • Por evasión: Se evita una tarea por miedo al fracaso.
  • Por activación: Se pospone hasta que la presión del tiempo obliga a actuar.
  • Por indecisión: La persona duda constantemente sobre cómo o cuándo comenzar.

Colin Mendiola enfatiza que, a pesar de sus impactos en la vida académica y emocional, la procrastinación es un hábito modificable mediante un abordaje consciente.

Ejercicios y técnicas para evitar procrastinar

En talleres impartidos por la UNAM, se recomiendan varias estrategias prácticas:

  1. Respiración diafragmática: Respirar profundo y lento utilizando el diafragma para reducir la ansiedad.
  2. Relajación muscular progresiva: Tensar y liberar gradualmente los músculos para aliviar el estrés.
  3. Técnica de acción opuesta: Realizar deliberadamente la tarea que se está evitando, combinado con autoanálisis de pensamientos.
  4. Matriz de Eisenhower: Una herramienta para priorizar tareas en cuatro cuadrantes: urgentes, importantes pero no urgentes, urgentes pero no importantes, y ni urgentes ni importantes.
  5. Método Pomodoro: Dividir el trabajo en bloques de 25 minutos con pausas de cinco minutos, mejorando la gestión del tiempo.

Además, se sugieren actividades de reflexión grupal y ejercicios para identificar emociones detonantes, ayudando a los jóvenes a reconocer patrones y desarrollar hábitos saludables.

Testimonio real: Paola y su lucha contra la procrastinación

Paola Lizeth Gutiérrez Mora, estudiante de la Facultad de Derecho de la UNAM, compartió su experiencia: durante la preparatoria, postergaba constantemente tareas, lo que llevó a conflictos en equipos de trabajo y sentimientos de frustración. Tras recibir terapia psicológica, comprendió que su procrastinación estaba ligada a ansiedad y depresión, logrando superar el hábito con apoyo emocional.

La UNAM insiste en que buscar ayuda profesional y aplicar estas estrategias no solo mejora el rendimiento académico, sino también el bienestar general, rompiendo el ciclo dañino de la procrastinación.