Vacuna doble vs triple viral contra el sarampión: diferencias clave para protegerte
Vacuna doble vs triple viral: diferencias contra sarampión

Sarampión: enfermedad viral contagiosa que requiere protección adecuada

El sarampión representa una de las enfermedades virales más contagiosas que pueden afectar a personas de cualquier edad, aunque su incidencia es particularmente elevada entre la población infantil y aquellos adultos que no la contrajeron durante su niñez. Esta condición médica constituye una de las principales causas de mortalidad infantil a nivel mundial, por lo que la prevención mediante vacunación se convierte en una medida de salud pública fundamental.

Si ya padeciste sarampión durante tu infancia o adolescencia, los especialistas médicos indican que no es necesario vacunarte, ya que el organismo desarrolla inmunidad natural contra el virus. Sin embargo, para quienes no han estado expuestos a la enfermedad, la vacunación representa la estrategia de protección más efectiva disponible.

Vacuna triple viral: protección integral para la población infantil

Según las directrices del Programa Universal de Vacunación, la vacuna triple viral o SPR se recomienda como la mejor forma de protección contra el sarampión para la población infantil. Esta formulación está compuesta por virus vivos atenuados (debilitados) que brindan inmunidad contra tres enfermedades: sarampión, rubéola y parotiditis (paperas).

La aplicación se realiza mediante una inyección en el brazo izquierdo, requiriéndose dos dosis para garantizar una protección completa. La primera dosis se administra cuando el niño cumple 12 meses de edad, mientras que la segunda se aplica a los 6 años o al momento de ingresar a la educación primaria.

En cuanto a la seguridad de esta vacuna, los expertos destacan que es altamente segura y que las reacciones secundarias son poco frecuentes y generalmente leves. Entre las posibles manifestaciones se incluyen:

  • Dolor o enrojecimiento en la zona de aplicación durante las primeras 24 a 48 horas, que desaparece espontáneamente
  • Malestar general, escurrimiento nasal, dolor de cabeza, tos o fiebre entre 5 y 12 días posteriores a la vacunación
  • Sarpullido leve que puede persistir durante dos o tres días
  • Inflamación de las glándulas parótidas (paperas) alrededor del día 12, generalmente unilateral y de duración inferior a cuatro días

Todas estas reacciones son transitorias y no requieren intervención médica específica, resolviéndose por sí solas en poco tiempo.

Vacuna doble viral: alternativa para adolescentes y adultos

Para la población adolescente y adulta, el Programa Universal de Vacunación recomienda la vacuna doble viral o SR, que ofrece protección específica contra el sarampión y la rubéola. Esta formulación se elabora utilizando virus vivos atenuados de sarampión (preparados en células humanas o de embrión de pollo) combinados con virus vivos atenuados de rubéola (preparados en células humanas).

La aplicación se realiza mediante inyección en el brazo izquierdo y está indicada a partir de los 10 años de edad. El esquema de dosificación varía según el historial vacunal previo:

  1. Una dosis si el menor no recibió la segunda dosis de triple viral (SRP) a los 6 años
  2. Dos dosis con intervalo de cuatro semanas entre cada una si no recibió dosis previa de SR o SRP

Al igual que su contraparte triple, la vacuna doble viral es considerada segura, aunque pueden presentarse algunas reacciones secundarias leves:

  • Dolor o enrojecimiento en la zona de aplicación que desaparece progresivamente
  • Fiebre moderada (38°C a 39°C) entre 5 y 12 días después de la vacunación
  • Sarpullido temporal o inflamación de ganglios linfáticos en el cuello
  • Dolor e inflamación leve de articulaciones en mujeres adolescentes y adultas, que puede ocurrir entre 7 y 21 días posteriores a la vacunación y persistir desde dos días hasta dos semanas

Todas estas manifestaciones son transitorias y no representan riesgos significativos para la salud.

Importancia de la vacunación oportuna

La disponibilidad de ambas opciones vacunales permite adaptar la estrategia de prevención según las características demográficas y necesidades específicas de cada grupo poblacional. Mientras la triple viral ofrece protección integral durante la primera infancia, la doble viral proporciona una alternativa adecuada para adolescentes y adultos que requieren inmunización contra el sarampión.

La correcta aplicación de estos esquemas de vacunación no solo protege a los individuos, sino que contribuye a la inmunidad colectiva, reduciendo la circulación del virus en la comunidad y previniendo brotes epidémicos. Las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de consultar con profesionales de la salud para determinar el esquema vacunal más apropiado según la edad, historial médico y antecedentes de vacunación de cada persona.