Vacunación universal contra el sarampión en México: respuestas a preguntas clave
México enfrenta un brote significativo de sarampión, con un reporte de la Secretaría de Salud que contabiliza dos mil veintisiete casos confirmados hasta el 5 de febrero de 2026. Este aumento en los contagios ha llevado a las autoridades a exhortar a la población a vacunarse, generando una serie de interrogantes sobre la accesibilidad del biológico en diferentes contextos.
¿Dónde y quiénes pueden vacunarse?
De acuerdo con la Secretaría de Salud, cualquier persona puede recibir la vacuna contra el sarampión en cualquier clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), independientemente de si es derechohabiente o no. Esta misma facilidad aplica para las unidades del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), así como en Centros de Salud y durante campañas de vacunación masiva.
Si un individuo es extranjero o se encuentra temporalmente en un estado diferente al de su residencia, también puede acceder a la vacunación en cualquiera de estos lugares. Es importante destacar que el servicio es completamente gratuito en todas las unidades de salud públicas, eliminando barreras económicas para la protección.
Documentación requerida
Para recibir la vacuna, se recomienda llevar la Cartilla Nacional de Salud. Sin embargo, si no se cuenta con este documento, aún es posible acudir a vacunarse. En caso de pérdida de la cartilla, se debe tramitar una nueva en la unidad de salud más cercana, asegurando así el registro adecuado del esquema de vacunación.
Síntomas y grupos de riesgo
La transmisión del sarampión ocurre principalmente a través de gotículas al hablar, toser o estornudar. Aunque comúnmente afecta a niñas y niños, también puede presentarse en adolescentes y adultos, según advierten especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Samuel Ponce de León Rosales, coordinador del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes, explica que la infección tiene un periodo de incubación de diez a catorce días. Los síntomas iniciales incluyen:
- Fiebre alta
- Tos persistente
- Escurrimiento nasal
- Enrojecimiento de ojos y dolor de cabeza
Después de aproximadamente dos días, aparece una erupción cutánea en todo el cuerpo, que es uno de los signos más visibles de la enfermedad. Las personas más susceptibles son aquellas que no cuentan con un esquema completo de vacunación.
La UNAM recomienda que las personas menores de cincuenta años que desconozcan si recibieron ambas dosis de la vacuna se apliquen una dosis adicional como medida preventiva. En contraste, quienes superan esa edad generalmente no requieren vacunación, ya que es probable que hayan estado expuestos al virus en su infancia y estén inmunizados.
Recomendaciones sobre el uso de cubrebocas
Ante el brote, las autoridades sanitarias han emitido recomendaciones específicas para el uso de cubrebocas, particularmente en zonas con alta incidencia de contagios. Según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se debe utilizar cubrebocas tricapa o N95, bien ajustado a nariz y boca, sin bajarlo para hablar, toser o estornudar, y retirarlo únicamente tocando los elásticos, seguido de una adecuada higiene de manos.
El IMSS sugiere utilizar cubrebocas, preferentemente N95, durante el periodo de transmisibilidad, que abarca cuatro días antes y cuatro días después del inicio del exantema. Las recomendaciones oficiales incluyen su uso en los siguientes casos:
- Personas con síntomas o diagnóstico confirmado de sarampión, cuando estén cerca de otras personas, salgan de su área de aislamiento dentro del hogar o acudan a valoración médica.
- Personas cuidadoras, especialmente si no cuentan con esquema completo de vacunación o refuerzo, cuando tengan contacto directo con la persona enferma o con su entorno.
- Personal médico y de enfermería durante la atención de casos sospechosos o confirmados.
- Población en general que viva en zonas con alta incidencia de contagios, como medida preventiva adicional.
En el Estado de México, la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez confirmó el regreso del cubrebocas y de filtros sanitarios en las escuelas, con el objetivo de prevenir contagios de sarampión y proteger a la comunidad educativa.
Este conjunto de medidas busca contener la propagación del virus y garantizar que toda la población, sin distinción, tenga acceso a herramientas de prevención efectivas.