Vacunas contra el dengue: Dos opciones disponibles y sus efectos secundarios
La vacuna contra el dengue representa una herramienta fundamental de defensa ante una enfermedad que no reconoce fronteras geográficas. Esta inmunización protege a las personas frente a un virus que se propaga principalmente a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti. En México, mientras se avanza en el desarrollo de un biológico propio utilizando tecnología de ARN mensajero, el mundo cuenta actualmente con opciones internacionales que enseñan al sistema inmunológico a identificar las cuatro variantes existentes del virus.
¿Cuántas vacunas contra el dengue existen actualmente?
La ciencia dispone de herramientas aprobadas que han superado rigurosos controles de seguridad internacionales. La oferta actual se divide principalmente en dos fórmulas comerciales, mientras otros desarrollos tecnológicos continúan en fase de pruebas para ampliar la cobertura global. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y publicaciones especializadas, estas son las vacunas disponibles:
- Dengvaxia (CYD-TDV): Producida por Sanofi, requiere pruebas de sangre previas para confirmar que la persona ya ha tenido dengue en el pasado. Su uso se limita exclusivamente a quienes ya tuvieron un primer contacto con el virus.
- Qdenga (TAK-003): Desarrollada por Takeda, utiliza virus vivo atenuado y no exige análisis previos de contagio.
- En desarrollo: Institutos como Butantan trabajan en fórmulas de ADN e inactivadas que prometen mayor estabilidad, actualmente en etapas avanzadas de ensayo clínico.
¿Cómo protege cada vacuna contra el dengue?
Estas innovaciones médicas entrenan a las defensas del organismo para reconocer los cuatro serotipos del virus del dengue. El mecanismo de acción varía según la tecnología empleada, lo que influye directamente en el número de dosis requeridas y en la efectividad a largo plazo dentro del cuerpo humano.
Así funcionan las protecciones actuales:
- Dengvaxia: Reduce drásticamente las hospitalizaciones en individuos con un contagio previo. El esquema consta de tres dosis aplicadas en el transcurso de un año para consolidar la memoria inmunológica.
- Qdenga: Brinda protección contra todas las variantes mediante dos dosis separadas por tres meses. Su eficacia alcanza el 80% en la prevención de síntomas graves y en la necesidad de internamiento médico.
¿Cuáles son los efectos secundarios de estas vacunas?
El cuerpo reacciona de forma natural mientras genera los anticuerpos necesarios para combatir futuras infecciones. Los malestares suelen ser pasajeros y reflejan que el sistema inmunológico procesa la información del biológico de manera correcta.
Estos son algunos efectos secundarios reportados, según la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y estudios especializados:
- Dengvaxia: Puede provocar fiebre, dolor de cabeza y molestia local. El riesgo principal surge si se aplica en personas que nunca han tenido dengue, ya que podría potenciar un cuadro grave ante un contagio real.
- Qdenga (efectos comunes): Genera enrojecimiento, hinchazón en el sitio de la inyección, fatiga y dolor muscular. Estos síntomas son de intensidad leve a moderada y desaparecen entre uno y tres días después.
- Otros efectos de Qdenga: Se reportan casos aislados de sarpullido, picazón o dolor articular.
- Vacuna en desarrollo de Butantan: Las pruebas indican alta seguridad, con reacciones limitadas a fiebre leve y sensibilidad en el brazo, sin registrar eventos que pongan en peligro la integridad del paciente.
¿Para quiénes no está recomendada la inmunización contra el dengue?
Existen reglas estrictas para garantizar la seguridad de la población vulnerable. Antes de acudir a una clínica, es necesario identificar si se pertenece a un grupo que deba evitar la aplicación de las dosis.
La vacuna no es recomendada para estas personas, como explica la OMS:
- Embarazo y lactancia: No se recomienda en mujeres gestantes ni en periodo de lactancia, ya que el uso de virus vivos podría interferir con el desarrollo del bebé.
- Inmunosuprimidos: Las personas bajo tratamiento de quimioterapia, usuarios de dosis altas de corticoides o con Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) tienen restringida la aplicación por su debilidad inmunológica.
- Sin contagio previo: Quienes jamás han enfermado de dengue deben evitar estrictamente la vacuna Dengvaxia para no elevar el riesgo de complicaciones futuras ante una infección natural.
La vacunación, junto con la eliminación de criaderos de mosquitos, representa la estrategia definitiva para reducir el riesgo de padecer dengue. De esta forma, podrían evitarse los brotes en diversas zonas geográficas y proteger a poblaciones enteras de esta enfermedad que afecta a millones de personas anualmente.



