Irán confirma ataque a instalaciones nucleares por fuerzas combinadas de Israel y Estados Unidos
Elementos de rescate en Irán trabajaron este viernes para asistir a personas atrapadas tras el colapso de un edificio, dañado por los ataques de misiles provenientes de Estados Unidos. Este incidente se enmarca dentro de las cuatro semanas de conflicto que han escalado en la región.
Bombardeo a complejos nucleares en el centro de Irán
Tropas de Israel y Estados Unidos llevaron a cabo un ataque coordinado este viernes contra instalaciones nucleares de la República Islámica, ubicadas en el centro del país. Las autoridades de Teherán reportaron que no se han registrado muertos ni fugas radiactivas como consecuencia de los bombardeos, información que fue posteriormente confirmada por el Ejército israelí.
"La planta de Jondab, un reactor de investigación de agua pesada, fue atacada por enemigos sionistas y estadounidenses", denunció Hasan Qamari, vicegobernador político, de seguridad y social de la provincia de Markazi, según informó la agencia estatal IRNA. La República Islámica detalló que el ataque se dirigió específicamente al complejo de procesamiento de agua pesada en Jondab y a la planta de producción de uranio en Ardakan, situada en la provincia de Yazd.
Justificación israelí y respuesta iraní
Por su parte, el Ejército israelí emitió un comunicado en el que aseguró que su fuerza aérea atacó una planta de extracción de uranio ubicada en esa provincia central de Irán. Sin embargo, la descripción proporcionada por Israel no coincide completamente con la ofrecida por las autoridades iraníes sobre las instalaciones afectadas.
"Como parte de la ofensiva contra el programa nuclear del régimen terrorista iraní, las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron una instalación única en Irán utilizada para la producción de materias primas necesarias para el enriquecimiento de uranio", señaló el comunicado militar israelí.
Las FDI destacaron que se trata de la única instalación de este tipo en todo Irán y argumentaron que con este ataque se priva al régimen de los ayatolás de "la materia prima necesaria para estos procesos y se debilita aún más su programa de armas nucleares".
Postura iraní y evaluaciones de daños
En respuesta, el dirigente regional iraní, Hasan Qamari, consideró que estos ataques reflejan "la desesperación" de los adversarios ante los avances científicos e industriales de la República Islámica. Aseguró que los bombardeos no afectarán al desarrollo de las actividades nucleares e industriales de Irán.
Qamari enfatizó que "no se ha producido ninguna fuga radiactiva y que la población no debe preocuparse en absoluto". Esta declaración fue respaldada por la Organización de Energía Atómica de Irán, que reportó que Estados Unidos e Israel atacaron su instalación de torta amarilla (óxido de uranio concentrado) en la ciudad central de Ardakan, sin que se liberaran materiales radiactivos al exterior del complejo.
La planta de Ardakan es una instalación clave donde el mineral de uranio se transforma en torta amarilla o concentrado de uranio, un paso intermedio crucial antes del proceso de enriquecimiento nuclear.
Antecedentes del conflicto
Este no es el primer ataque a centros nucleares iraníes durante los 28 días de guerra. Anteriormente, la planta nuclear de Natanz ya había sido golpeada en dos ocasiones a lo largo de este conflicto. Irán respondió a esos ataques con el lanzamiento de misiles y drones contra la ciudad israelí de Dimona, ubicada muy cerca de instalaciones nucleares israelíes.
La escalada continua de hostilidades entre Irán, Israel y Estados Unidos mantiene en vilo a la comunidad internacional, con preocupaciones crecientes sobre la estabilidad regional y el control de programas nucleares.



