El gobierno de Estados Unidos emitió una orden de arresto contra el exdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, tras anunciar una nueva imputación en su contra por "proferir una amenaza contra el presidente" Donald Trump. La acusación se presentó en el Distrito Este de Carolina del Norte, donde un secretario judicial dictó la orden de detención. Comey se enfrenta a cargos por proferir una amenaza contra el presidente y transmitir una amenaza en el comercio interestatal, según documentos judiciales.
Detalles de la acusación
La imagen que Comey publicó en redes sociales, específicamente en Instagram el 15 de mayo de 2025, mostraba el número 8647. Según la acusación, al publicar esa imagen, Comey "profirió de forma consciente y deliberada una amenaza de acabar con la vida del presidente de los Estados Unidos y de causarle lesiones físicas". La acusación también imputa a Comey por haber ignorado conscientemente el riesgo sustancial de que su comunicación fuera interpretada como una amenaza de violencia, y por haber transmitido a sabiendas, en el marco del comercio interestatal, una comunicación que contenía una amenaza de causar daño físico a otra persona, lo que un destinatario razonable interpretaría como una expresión seria de intención de causar daño.
Interpretación del mensaje
Los seguidores de Trump interpretaron la publicación como un mensaje político dirigido al republicano, que es el presidente número 47. El número 86, en jerga, puede significar "eliminar" o "deshacerse de alguien", según el diccionario Merriam-Webster. Además, el número 47 se asocia con Trump, y el 86 podría interpretarse como una amenaza de eliminación. El fiscal general en funciones, Todd Blanche, declaró: "Amenazar la vida del presidente de los Estados Unidos constituye una grave violación de las leyes de nuestra nación. El gran jurado dictó una acusación formal en la que se alega que James Comey hizo precisamente eso, en un momento en que este país ha sido testigo de incitaciones a la violencia seguidas de acciones mortales contra el presidente Trump y otros cargos electos. Es necesario calmar los ánimos, y cualquiera que los avive y amenace la vida del presidente deberá rendir cuentas".
La orden de arresto representa un nuevo capítulo en la tensa relación entre Comey y Trump, que se remonta a la investigación del FBI sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016. Comey, quien fue director del FBI de 2013 a 2017, ha sido un crítico abierto de Trump, y esta acusación añade un elemento legal significativo a su confrontación pública.



