Investigación independiente vincula explosión en Baréin a misil Patriot de Estados Unidos
Un análisis académico realizado por expertos del Instituto Middlebury de Estudios Internacionales de Monterey ha concluido con un nivel de confianza "moderado a alto" que la explosión que sacudió el barrio de Mahazza, en la isla de Sitra, Baréin, el pasado 9 de marzo, estuvo vinculada a un misil interceptor del sistema Patriot operado por Estados Unidos. Este evento dejó al menos 32 heridos, incluidos menores, y causó daños significativos en viviendas, desafiando la versión oficial que inicialmente atribuyó el incidente a un ataque con drones iraníes.
Contradicción entre la narrativa oficial y la evidencia forense
Desde el primer momento, tanto el Gobierno de Baréin como el Mando Central de Estados Unidos señalaron que un dron iraní impactó en una zona residencial. Sin embargo, días después, las autoridades bahreiníes reconocieron por primera vez que un misil Patriot estuvo implicado, aunque mantuvieron que interceptó con éxito un dron en el aire, evitando una tragedia mayor. No se han presentado pruebas concluyentes que acrediten la presencia del dron en el momento del incidente, según reportes.
El portavoz del Gobierno de Baréin afirmó que los daños y lesiones no fueron consecuencia de un impacto directo contra el suelo, ni del interceptor Patriot ni del dron iraní. En contraste, el análisis de Middlebury introduce una hipótesis distinta: la explosión pudo haber sido provocada por la detonación del propio misil en pleno vuelo, ya sea tras interceptar un objetivo o debido a un fallo operativo.
Metodología de investigación y hallazgos clave
Los investigadores Sam Lair, Michael Duitsman y el profesor Jeffrey Lewis utilizaron inteligencia de fuentes abiertas, videos difundidos en redes sociales e imágenes satelitales comerciales para reconstruir el evento. Un video verificado, geolocalizado en un barrio de Riffa, muestra un proyectil desplazándose a baja altitud antes de descender y detonar. La trayectoria coincide con una batería Patriot estadounidense situada a unas 4 millas (7 kilómetros) al suroeste de Mahazza.
Expertos consultados, como Wes Bryant, antiguo asesor del Pentágono, consideran que las conclusiones son "bastante innegables". El análisis acústico y el patrón de daños en Mahazza, con metralla dispersa hasta 120 metros, respaldan la hipótesis de una detonación aérea, no de un impacto directo.
Falta de respuestas oficiales y contexto regional
Ni el Pentágono ni la Casa Blanca han ofrecido respuestas detalladas sobre el posible papel del misil Patriot en la explosión. Un alto cargo estadounidense, en respuesta a preguntas, reiteró que Estados Unidos está "destruyendo" la capacidad de Irán para fabricar drones y misiles, pero no abordó preguntas específicas sobre el incidente. Mientras tanto, Baréin rechaza categóricamente cualquier fallo del sistema, y Human Rights Watch ha documentado detenciones por difundir información, limitando la verificación independiente.
Este incidente ocurre en un contexto de tensiones regionales, ya que Baréin alberga la Quinta Flota de la Armada estadounidense y es clave para la seguridad del estrecho de Ormuz. La misma noche del evento, la refinería de Sitra fue objeto de ataques, evidenciando la vulnerabilidad de infraestructuras críticas. El sistema Patriot, desarrollado por Raytheon, plantea desafíos estratégicos al usarse contra drones baratos, ilustrando paradojas en conflictos modernos donde armamento costoso puede generar daños colaterales en territorios aliados.



