El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, fue detenido por agentes del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshals) el 11 de mayo de 2026 en Arizona. El exfuncionario cruzó la frontera desde Hermosillo, Sonora, hacia la Garita de Nogales, donde las autoridades estadounidenses ejecutaron una orden de aprehensión en su contra.
Acusaciones de sobornos y colaboración con el crimen organizado
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa formalmente a Mérida Sánchez de recibir sobornos mensuales de 100 mil dólares por parte de la facción criminal de "Los Chapitos". A cambio, el exsecretario habría filtrado información confidencial sobre operativos estratégicos contra narcolaboratorios en Sinaloa.
Trayectoria académica y militar
Antes de enfrentar estos cargos, Mérida Sánchez construyó una sólida reputación académica en las Fuerzas Armadas de México. Es general en retiro con licenciatura en Administración Militar y en Derecho por la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea. También posee una maestría en Seguridad y Defensa Nacional por el Colegio de Defensa, y hasta 2023 cursaba un doctorado en Derecho.
Durante su carrera militar, comandó zonas estratégicas como el Mando Especial "Mante" en Tamaulipas, y las zonas militares 21 en Michoacán, 44 en Oaxaca y 25 en Puebla. En Puebla, destacó en operativos contra el robo de hidrocarburos en el "Triángulo Rojo", aunque sin capturas mediáticas de alto impacto.
También ocupó puestos clave en inteligencia: fue subjefe y jefe de las secciones de Inteligencia, Operaciones y Logística del Estado Mayor de la Presidencia de la Sedena, y dirigió la Escuela Militar de Inteligencia.
Nombramiento en Sinaloa y renuncia
Con este currículum, el gobernador Rubén Rocha Moya lo nombró titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa en septiembre de 2023. Mérida renunció meses después en medio de la violenta disputa territorial entre "Los Chapitos" y "Los Mayos".
Cargos en Estados Unidos y reclusión
Los fiscales lo acusan de conspiración para importar narcóticos y posesión de ametralladoras, delitos que castigan la colaboración directa con cárteles. Actualmente está recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, la misma prisión que alberga a otros capos mexicanos de alto perfil.



