Al menos 19 personas fueron asesinadas este jueves 21 de mayo de 2026 en un ataque armado en una finca en el Caribe hondureño, según confirmaron las autoridades. Los responsables, vestidos con uniformes de la Policía, irrumpieron en la aldea Rigores, en el municipio de Trujillo, departamento de Colón, y perpetraron el multihomicidio en las primeras horas de la mañana.
Detalles de la masacre
El portavoz del Ministerio Público (Fiscalía), Yuri Mora, informó a la prensa que en un primer conteo se identificaron trece fallecidos, y luego un segundo grupo de seis personas asesinadas. La matanza ocurrió cuando las víctimas se preparaban para trabajar en una plantación de palma africana y fueron emboscadas por el grupo armado.
Mora señaló que, una vez realizada la autopsia y la identificación de los cuerpos, estos serán entregados directamente a sus familiares y no serán trasladados al Centro de Ciencias Forenses. El portavoz advirtió que el número de fallecidos podría elevarse, ya que los peritos forenses continúan trabajando en la zona.
Obstáculos en la investigación
Las labores de levantamiento e identificación de los cadáveres se han visto obstaculizadas porque los familiares movieron los cuerpos antes de la llegada de las autoridades. La Fiscalía señaló en un comunicado que la escena criminal ya había sido modificada debido a que los cuerpos fueron retirados del lugar por supuestos familiares, situación que representa una limitante para el procesamiento técnico y científico.
Contexto de violencia en la zona
La zona de la masacre es conflictiva debido al crimen organizado y a un conflicto agrario que data de varias décadas. El conflicto se originó tras la venta de tierras —otorgadas originalmente a labradores mediante una reforma agraria hace medio siglo— a grandes empresarios agrícolas, unas propiedades que en la actualidad reclaman las nuevas generaciones de campesinos.
Diversos sectores responsabilizan en parte al expresidente hondureño Rafael Callejas (1990-1994, ya fallecido) de haber agudizado la crisis al permitir que varios grupos de campesinos vendieran sus tierras a empresarios.
Compromiso de las autoridades
La Fiscalía aseguró que este crimen no quedará en la impunidad y se agotarán todas las líneas de investigación necesarias para esclarecer los hechos en esta conflictiva zona del departamento de Colón, donde hay varias disputas por la tenencia de la tierra.



