Irán utiliza bombas de racimo contra Israel en el conflicto actual
El ejército de Israel ha denunciado públicamente que Irán está empleando bombas de racimo en múltiples ocasiones desde el inicio de la guerra entre ambas naciones. El portavoz militar israelí, teniente coronel Nadav Shoshani, declaró durante una rueda de prensa que estas acciones constituyen "un crimen de guerra cuando se dirigen contra civiles", aunque no proporcionó detalles específicos sobre cuándo y dónde se produjeron estos lanzamientos.
Evidencia visual y hallazgos policiales
Imágenes capturadas por AFP durante la noche del jueves mostraban un enjambre de proyectiles en llamas descendiendo sobre el cielo oscurecido del centro de Israel. Tanto el ejército israelí como expertos militares independientes que analizaron el material confirmaron que se trataba de bombas de racimo.
La policía israelí había reportado previamente, el miércoles, que sus artilleros encontraron indicios claros de municiones de racimo tras detectar misiles entrantes procedentes de territorio iraní. Debido a las estrictas normas de censura militar vigentes en Israel desde el inicio del conflicto, las zonas de impacto permanecen cerradas al público, incluyendo periodistas, hasta que se eliminan completamente los restos de misiles y artefactos sin explotar.
¿Qué son las bombas de racimo y por qué son polémicas?
Las bombas de racimo son un tipo de armamento que se caracteriza por:
- Abrirse en el aire durante su trayectoria
- Liberar decenas o cientos de pequeñas submuniciones
- Cubrir una amplia superficie, equivalente a varios campos de fútbol
- Diseñarse para afectar múltiples objetivos simultáneamente
El funcionamiento de estas armas es relativamente simple: la bomba principal se lanza desde un avión, misil o sistema de artillería y, al alcanzar cierta altura o distancia, se abre para dispersar las submuniciones. El problema principal radica en que un porcentaje significativo de estas submuniciones puede fallar y quedar sin detonar, transformándose en explosivos latentes que permanecen activos durante años.
Según organizaciones humanitarias como Human Rights Watch, estos artefactos sin explotar representan un riesgo prolongado para la población civil, especialmente en zonas donde las personas regresan a vivir o trabajar después de finalizado el conflicto.
Contexto internacional y tratados
Ni Irán ni Israel forman parte de los más de 100 países signatarios de la Convención sobre Municiones de Racimo de 2008, que prohíbe categóricamente el uso, transferencia, producción y almacenamiento de estas armas. Este tratado internacional, impulsado por las Naciones Unidas, busca limitar el impacto humanitario de este tipo de municiones.
Desde el punto de vista del derecho internacional, el uso de bombas de racimo no está prohibido universalmente, ya que varias potencias militares no han adherido al acuerdo. Sin embargo, organizaciones como Amnistía Internacional han denunciado previamente el empleo de estas armas por parte de Irán durante el conflicto de 12 días en junio de 2025.
Advertencias y medidas de seguridad
La policía israelí publicó el viernes un anuncio de servicio público donde un técnico especializado en desactivación de explosivos explicaba los peligros específicos de las bombas de racimo. "Durante la guerra actual, el frente interno se enfrenta a una variedad de amenazas, ya sean misiles, drones o cohetes. Les voy a hablar de una amenaza un poco menos conocida, pero no por ello menos peligrosa: la amenaza de las municiones de racimo", declaró el experto en el video divulgado.
El conflicto actual entre Israel e Irán comenzó tras un ataque israeloestadounidense contra la república islámica el pasado fin de semana, desencadenando una escalada militar que ha incluido el uso de este tipo de armamento controvertido a nivel internacional.
