OTAN reafirma dependencia estratégica de Europa en paraguas nuclear estadounidense
El secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Mark Rutte, declaró este sábado que ningún país europeo está presionando para sustituir el paraguas nuclear proporcionado por Estados Unidos, a pesar de los diálogos bilaterales entre Alemania y Francia sobre disuasión nuclear en el continente.
Declaraciones contundentes en la Conferencia de Seguridad de Múnich
Durante su intervención ante periodistas en la prestigiosa conferencia de seguridad alemana, Rutte fue categórico: "Creo que cualquier debate en Europa para asegurarnos colectivamente de que la disuasión nuclear sea aún más fuerte está bien, pero nadie en Europa plantea hacerlo como sustitución del paraguas nuclear de Estados Unidos".
El líder de la OTAN añadió con énfasis: "Todo el mundo reconoce que ese es el garante definitivo, y todos estos otros debates son complementarios", subrayando así la posición central que Washington mantiene en la arquitectura de seguridad transatlántica.
Diálogos nucleares europeos en un contexto de creciente tensión
Las declaraciones de Rutte llegan después de que el canciller alemán, Friedrich Merz, revelara el viernes haber mantenido conversaciones confidenciales con el presidente francés sobre la disuasión nuclear europea. Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer -cuyo país comparte con Francia el estatus de potencia nuclear europea- afirmó estar "reforzando la cooperación nuclear con Francia".
Este creciente debate sobre la necesidad de fortalecer los arsenales nucleares en el continente se produce en un contexto marcado por:
- Creciente inquietud por la amenaza expansionista de Rusia
- Dudas sobre la fiabilidad del presidente estadounidense Donald Trump para cumplir compromisos de defensa
- Convicción entre funcionarios europeos de que la ambición territorial de Moscú no se limita a Ucrania
Cinco opciones nucleares para Europa, todas con riesgos
Un informe presentado en la Conferencia de Seguridad de Múnich analiza cinco posibles caminos para la disuasión nuclear europea, pero advierte que ninguna opción está exenta de riesgos o costos significativos. Los autores del documento señalan que "la era en la que Europa podía permitirse la complacencia estratégica ha terminado".
Las cinco opciones planteadas incluyen:
- Continuar dependiendo de la disuasión estadounidense
- Fortalecer el papel de las armas nucleares británicas y francesas en una disuasión europea
- Desarrollar conjuntamente armas nucleares europeas
- Aumentar el número de países europeos con arsenales nucleares propios
- Expandir el poder militar convencional europeo para una disuasión no nuclear más intimidante
El informe concluye que mantener el statu quo y depender de Estados Unidos sigue siendo "la opción más creíble y factible" a corto plazo, coincidiendo así con las declaraciones del secretario general de la OTAN.
Posición estadounidense y preocupaciones europeas
La administración Trump ha dejado claro que espera que sus aliados europeos asuman mayor responsabilidad en su defensa convencional, aunque ha asegurado que Estados Unidos continuará proporcionando cobertura nuclear. Esta postura, combinada con las acciones rusas en Ucrania, ha generado intensos debates sobre la futura seguridad continental.
Muchos analistas y funcionarios europeos temen que otros países del continente, incluidos miembros de la OTAN, puedan convertirse en objetivos potenciales de agresión rusa, lo que ha revitalizado discusiones que parecían superadas desde el final de la Guerra Fría.