Congreso capitalino demanda vacunación urgente en penales ante brote de sarampión
Diputados del Congreso de la Ciudad de México emitieron un exhorto formal a la Subsecretaría del Sistema Penitenciario para que, en coordinación con la Secretaría de Salud, implemente de manera inmediata una jornada emergente de vacunación contra el sarampión dirigida a todas las personas privadas de la libertad y al personal que labora en los centros de reclusión.
Propuesta legislativa con enfoque en derechos humanos
La iniciativa fue impulsada por la diputada Rebeca Peralta, vicepresidenta de la Comisión de Derechos Humanos en Donceles, quien advirtió que los centros penitenciarios no pueden considerarse espacios aislados del resto de la sociedad y representan un riesgo sanitario significativo en el contexto actual.
"El flujo constante de visitantes hacia los penales convierte a estos espacios en potenciales focos de contagio", señaló Peralta durante la presentación de la propuesta.
Riesgo epidemiológico en los centros de reclusión
La legisladora explicó que, aunque cada interno puede recibir únicamente a tres visitantes de manera simultánea, tiene la posibilidad de registrar hasta 10 personas en su padrón. Este esquema genera un movimiento constante de miles de personas que ingresan y salen de los reclusorios cada semana, lo que incrementa exponencialmente el riesgo de transmisión de enfermedades altamente contagiosas como el sarampión.
A esta situación se suma el problema estructural de hacinamiento en diversos centros, donde la sobrepoblación y las condiciones físicas facilitan la rápida propagación de virus respiratorios. Peralta identificó como "focos rojos" prioritarios al Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, Reclusorio Preventivo Varonil Norte y la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla, por su alta densidad poblacional.
Contexto nacional de emergencia sanitaria
El exhorto legislativo ocurre en un momento crítico para la salud pública nacional. Desde mediados de 2025, México enfrenta un brote significativo de sarampión que ha generado alerta en las autoridades sanitarias.
Al cierre de 2025 se reportaron más de 5 mil casos confirmados en todo el país. En la capital, a inicios de febrero de 2026, se registraron picos alarmantes de hasta 33 nuevos casos en apenas tres días, acumulando más de 200 casos activos en la ciudad.
Además, la Organización Panamericana de la Salud otorgó a México una prórroga hasta abril de 2026 para contener la transmisión sostenida del virus y evitar la pérdida de la certificación como país libre de sarampión endémico, lo que añade presión internacional a las autoridades sanitarias.
Plan de acción propuesto por el Congreso local
El llamado legislativo plantea tres acciones centrales para contener la propagación del virus en el sistema penitenciario:
- Vacunación universal dentro de los penales: Aplicación del biológico a todas las Personas Privadas de su Libertad sin excepción.
- Protección al personal penitenciario: Inmunización de custodios, personal administrativo, médico y de servicios, quienes mantienen contacto constante tanto con internos como con el exterior.
- Establecimiento de cercos sanitarios en accesos: Implementación de protocolos de detección en las aduanas de ingreso para identificar visitantes con síntomas como fiebre, manchas de Koplik o erupciones cutáneas.
Disponibilidad de vacunas y estrategia nacional
Las autoridades de salud disponen de dos esquemas principales para enfrentar la emergencia:
- La Triple Viral (SRP): Dirigida principalmente a niñas y niños, protege contra sarampión, rubéola y parotiditis.
- La Doble Viral (SR): Aplicada a adolescentes y adultos, protege contra sarampión y rubéola.
Ambas vacunas son gratuitas y forman parte de la estrategia nacional de contención, que incluye jornadas masivas de inmunización en centros de salud y módulos móviles instalados en puntos estratégicos de la ciudad, como el entorno del Palacio de Bellas Artes.
Advertencia final de los legisladores
La advertencia de los diputados capitalinos es contundente: los reclusorios no son islas epidemiológicas. En un escenario de brote activo como el actual, la omisión de medidas preventivas podría convertirlos en amplificadores de contagio con impacto directo en toda la comunidad.
"La salud pública no reconoce barreras físicas ni sociales. Un brote dentro de un penal rápidamente se extiende a la sociedad en general a través del personal y los visitantes", concluyó la diputada Peralta, enfatizando la urgencia de la medida.