Senado mexicano autoriza ingreso de marines estadounidenses armados para entrenamiento militar
En una sesión ordinaria caracterizada por el fast track, el pleno del Senado de la República ratificó este martes la solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum para que ingresen al territorio nacional diecinueve marines de Estados Unidos con armamento, con el propósito específico de capacitar a tropas mexicanas. La votación finalizó con 114 votos a favor y una única abstención, marcando un hito en la cooperación militar bilateral.
Detalles operativos de la misión de entrenamiento
La autorización legislativa establece que los elementos de la Marina de Guerra estadounidense arribarán a México el próximo 15 de febrero a bordo de un avión Hércules que aterrizará en el aeropuerto internacional de Campeche. Su estancia en el país está programada hasta el 16 de abril, durante la cual llevarán a cabo el programa denominado "Mejora capacitación de fuerzas para operaciones especiales".
Los entrenamientos se desarrollarán en dos ubicaciones estratégicas del estado de Campeche:
- San Luis Carpizo
- Zona Militar de Ciudad del Carmen
Debate y cuestionamientos en el Senado
Durante la discusión, la senadora por Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, planteó una serie de cuestionamientos que requieren clarificación por parte de las autoridades mexicanas. En particular, solicitó información detallada sobre:
- El caso de drones del crimen organizado que sobrevolaron el espacio aéreo de Estados Unidos.
- Los sobrevuelos de aviones y drones estadounidenses en territorio mexicano.
- El aterrizaje de un avión Hércules en Toluca ocurrido hace algunas semanas.
Barrales enfatizó que estas aclaraciones deben provenir específicamente de las secretarías de Marina y Defensa Nacional, garantizando así la transparencia en los asuntos de seguridad binacional.
Contexto histórico y posición política
Cabe recordar que esta solicitud de ingreso de tropas extranjeras había sido suspendida o diferida previamente, tras los acontecimientos ocurridos en Venezuela, donde fuerzas estadounidenses detuvieron y trasladaron a Estados Unidos para ser juzgado al entonces presidente Nicolás Maduro. Este antecedente generó cautela en algunos sectores políticos.
En el debate senatorial, el legislador Gerardo Fernández Noroña manifestó su oposición al ingreso de tropas estadounidenses, aunque finalmente optó por abstenerse en la votación en lugar de votar en contra. Su postura refleja las reservas que persisten en ciertos grupos políticos respecto a la presencia militar extranjera en suelo mexicano, incluso para fines de entrenamiento.
La ratificación de esta solicitud presidencial representa un paso significativo en la cooperación militar entre México y Estados Unidos, estableciendo un precedente para futuras colaboraciones en materia de seguridad y capacitación de fuerzas especiales. Los próximos meses demostrarán el impacto operativo de este entrenamiento conjunto en las capacidades de las tropas mexicanas.