Presidenta Sheinbaum exige a Estados Unidos detener flujo ilegal de armas hacia México
Durante la transmisión de la conferencia matutina "Conferencia del Pueblo", la presidenta Claudia Sheinbaum realizó un enérgico llamado al gobierno de Estados Unidos para que frene el flujo ilegal de armas hacia territorio mexicano. La mandataria planteó una corresponsabilidad bilateral en materia de seguridad, argumentando que mientras México combate activamente el tráfico de fentanilo hacia el país vecino, se requiere una acción recíproca para detener la entrada de armamento.
Un llamado directo a la cooperación
"Si nos quieren ayudar, nos pueden ayudar de muchas maneras. Una de ellas: paren la entrada de armas de Estados Unidos a México", expresó Sheinbaum con firmeza durante su intervención. La presidenta subrayó que este flujo ilegal de armamento fortalece significativamente a los grupos criminales que operan en el país, poniendo en riesgo la seguridad nacional y la vida de los ciudadanos.
Evidencia contundente del origen estadounidense del armamento
La postura de la mandataria se sustenta en datos concretos obtenidos por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Según el censo realizado por el Ejército Mexicano:
- Gran parte de las armas aseguradas en operativos recientes son de uso exclusivo del ejército estadounidense
- El operativo contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) verificó que la mayoría del armamento utilizado por este grupo criminal provenía de Estados Unidos
- Entre las armas incautadas se encontraron rifles de alto poder y lanzacohetes de sofisticación militar
La soberanía nacional a través de la cooperación bilateral
Sheinbaum enfatizó que la soberanía nacional puede y debe respetarse mediante cooperación, coordinación e investigación conjunta entre ambos gobiernos. La presidenta argumentó que la seguridad regional es un desafío compartido que requiere soluciones colaborativas, donde cada nación asuma responsabilidades específicas para combatir las amenazas transnacionales.
Este posicionamiento ocurre en un contexto donde el flujo ilegal de armas desde Estados Unidos hacia México ha sido identificado como un factor crítico en la violencia generada por el crimen organizado. La petición de Sheinbaum representa un llamado directo a la administración estadounidense para que intensifique sus esfuerzos en el control de exportación y tráfico de armamento hacia el sur de la frontera.
