El 25 de julio de 2024 se convirtió en una fecha clave para el destino de Sinaloa. Ese día, el narcotraficante Ismael “Mayo” Zambada fue secuestrado por Joaquín Guzmán López, hijo del “Chapo” Guzmán, y trasladado a Estados Unidos. Durante estos hechos, perdió la vida Héctor Melesio Cuén Ojeda, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y líder del Partido Sinaloense (PAS).
Declaraciones del Mayo Zambada
“Recordemos la declaración del Mayo Zambada. Él dijo: ‘Yo fui invitado por Rubén Rocha Moya a esa reunión en la que me detuvieron y en la que asesinaron a Héctor Melesio Cuén’. Esto sucedió el 25 de julio de 2024 en el Huerto del Pedregal, un fraccionamiento en las afueras de Culiacán. Ese es el punto de partida de lo que hoy vemos”, señaló Juan Manuel Partida Valdez, de la Asociación de Periodistas de Sinaloa.
Intento de encubrimiento
El homicidio intentó ser ocultado por la Fiscalía General del Estado de Sinaloa (FGE), específicamente por el vicefiscal Dámaso Castro Saavedra, una de las diez personas señaladas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por tener vínculos con el crimen organizado. “Se simuló un asalto en una gasolinera, donde supuestamente habría muerto Héctor Melesio Cuén. Pero la Fiscalía General de la República demostró que se trató de una prueba falsa, y que Cuén había muerto en el predio donde fue secuestrado el Mayo Zambada. Esto le costó el puesto a la entonces fiscal Sara Bruna Quiñónez Estrada, pero el principal responsable se mantuvo en el cargo”, explicó Víctor Manuel Sánchez Valdez, investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila.
Investigaciones sin avances
A casi dos años del asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, la Fiscalía General de la República (FGR) solo ha descartado el montaje del crimen como un robo de auto, pero no hay avances en las investigaciones. El vicefiscal con licencia, Dámaso Castro, ni siquiera ha sido citado a declarar. “El crimen de Melesio Cuén sigue sin resolverse porque el gobierno detiene las investigaciones. No quiere que se resuelva porque eso implicaría castigar a Rubén Rocha Moya, quien repartió dineros del cártel de Sinaloa a campañas electorales del partido gobernante. Esa es una realidad inocultable y le pega a Morena”, afirmó Juan Manuel Partida Valdez.
Interés de Estados Unidos
Este asesinato ahora es parte del interés de las autoridades estadounidenses, ya que marca un antes y un después en la relación entre el crimen organizado y el gobierno estatal. Esto se abordará en la segunda parte de esta información.



